Sandra Silva Vargas, barista de El Cedro Café en Plaza Santa Catalina (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Sandra Silva Vargas, barista de El Cedro Café en Plaza Santa Catalina (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Norka Peralta Liñán

La Rica Vicky tiene café. O más precisamente: tiene café peruano que sabe complementar una oferta suculenta en cuanto a sándwiches y postres. El tour cafetero por este distrito que el domingo 2 de febrero cumple 100 años de creación puede iniciarse en Sandwich-Palermo-Café.

Sándwich-Palermo-Café, el orgullo de Balconcillo

Fundado en 1974, este local en Balconcillo es emblemático por sus sándwiches de chicharrón, jamón del país y de asado, principalmente. Desde hace 46 años, sigue la fórmula más sencilla (y efectiva) para lograr un buen sándwich: pan francés crujiente y con la miga justa. Se hace al momento y ante la vista del comensal.

La carta de cafés incluyen espresso, americano, cappuccino y café con leche. Usan café de la marca Grand Café que tiene granos de Jaén, Chanchamayo, Quillabamba y Villa Rica. Pedimos un americano para acompañar un pan con chicharrón. Se engulle en la barra. No hay bancas, pero no se echan en falta. El sándwich, aunque generoso, se acaba en un abrir y cerrar de ojos. El café, de cuerpo suave y acidez balanceada, no desentona.

Dirección: Av Palermo 270, La Victoria

Sándwich de chicharrón y café americano en Sandwich-Palermo-Café (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Sándwich de chicharrón y café americano en Sandwich-Palermo-Café (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)

Café La Rocca, tradición italiana

Otro clásico en este distrito es Café La Rocca. Ubicado en el barrio de Santa Catalina, este local tiene más de 40 años promoviendo la cultura cafetera al estilo italiano. Francesco La Rocca, su fundador, llegó al Perú en 1957 y ha estado detrás de panaderías y cafeterías que promueven la tradición culinaria italiana en fusión con la peruana. Para confirmarlo pedimos un espresso, al que prácticamente se considera la bebida nacional de Italia. Lo sirven acompañado de un vaso de agua, lo cual es un punto a favor de este local, pues cumple con la regla básica para presentar correctamente un espresso.

De crema espesa y color avellana, el espresso que nos sirvieron se deja tomar por su cuerpo ligero y poco amargor. También hay en la carta americano, cappuccino, frappuccino, café con leche y cortado (una base de espresso con un ligero chorro de leche). Para complementar pedimos un capresse y un mixto italiano (salame con queso edam y arúgula en pan ciabatta de la casa) que estuvieron en mesa a los pocos minutos. Los ingredientes eran frescos y el pan crocante. La lista de complementos de este local es extensa y bien vale la pena más de una visita.

Dirección: Nicolás Arriola 499, Urb. Santa Catalina

Espresso en Café La Rocca, un local que abrió sus puertas en 1979. (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Espresso en Café La Rocca, un local que abrió sus puertas en 1979. (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)

María Almenara: café para llevar

María Almenara es una pastelería y panadería artesanal con presencia en Miraflores y San Isidro. Recientemente ha sumado un nuevo local en Plaza Santa Catalina, un mall que abrió sus puertas hace poco menos de un año en la zona moderna de La Victoria. La carta de dulces y salados es la misma que la de sus otras sedes pero la propuesta en la atención se enfoca en el ‘food to go’ o comida para llevar. Quizás porque alrededor hay oficinas y empresas.

En sus primeras semanas en el barrio victoriano, María Almenara tiene hasta ahora uno de los cafés que más nos han gustado: un blend de Villa Rica y Jaén,de tueste medio, que probamos en un americano y que complementamos con uno de nuestros favoritos de la casa: cheesecake de frutos rojos. Se sirven en envases de material reciclado y de bonita presentación. La vitrina de exhibición de este local invita a la gula así que volveremos por más.

Dirección: Av. Carlos Villarán 500, La Victoria

Café americano y cheesecake de frutos rojos de María Almenara (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Café americano y cheesecake de frutos rojos de María Almenara (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)

El Cedro Café: el break necesario

Conocida por introducir el pan árabe al Perú y su línea de productos nutritivos, esta marca también tiene su cafetería en Plaza Santa Catalina. Su espacio es amplio y la estética, de colores neutros y bien iluminados, invita a pasar el rato en compañía de un buen café y de sus opciones de salad bar, pastelería y snacks . En la carta están presentes todas las bebidas del espresso bar más conocidas (americano, espresso, frappuccino y cappuccino), pero también hay affogato (espresso y helado) y mocaccino (espresso, cacao y leche).

El affogato es cumplidor, aunque la proporción se pierde en la copa larga que usan. Lo que sí me sorprendió fue su mocaccino. En lo particular, no soy fanática de esta bebida porque suele resultarme empalagosa, pero la de El Cedro Café, hecho por la joven barista Sandra Silva Vargas, tiene la dosis correcta de espresso, cacao orgánico y leche texturizada. Realmente un disfrute hasta el último sorbo.

Dirección: Av. Carlos Villarán 500, La Victoria

Un mocaccino en versión de El Cedro Café (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Un mocaccino en versión de El Cedro Café (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)

Bonus: Café Aicasa

Si te decidiste a realizar esta ruta cafetera, recomiendo aprovechar para darse una vuelta por Café Aicasa, una cafetería de especialidad ubicada en San Luis, en el límite con La Victoria. Sus orígenes están en Quillabamba, Cusco, por lo que el café que ofrecen es principalmente de esta región. Aquí, acorde con la temporada, hay frappés y café helado, pero el americano y el espresso son bastante requeridos por los hombres de negocios que frecuentan la zona. También se ofrece métodos artesanales, algo que, por el momento, no encontraremos en las cafeterías victorianas. Recomendamos el Chemex servido en frío.

Dirección: Av. Luis José de Orbegozo 107, Urb. El Pino, San Luis.

Chemex de Café Aicasa (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)
Chemex de Café Aicasa (Foto: Roger Aguilar / cafelab.pe)