

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Lo que comenzó como una iniciativa privada aprobada por la Municipalidad de Miraflores en 2020 terminó convirtiéndose, seis años después, en una infraestructura que ya realiza recorridos con pasajeros entre la parte alta del distrito y la Costa Verde. En ese periodo, el proyecto atravesó anuncios de inicio de obras que no se concretaron, cambios en sus fechas de inauguración, retrasos en la llegada de componentes y sucesivas etapas de construcción y montaje.
La primera aprobación municipal llegó en 2020, cuando el proyecto fue admitido como iniciativa privada para conectar la zona alta del malecón con la Costa Verde. Un año después obtuvo autorizaciones previas de la Autoridad del Proyecto Costa Verde (APCV) y fue declarado de interés como iniciativa privada.
El 25 de febrero de 2022, el entonces alcalde Luis Molina anunció que las obras comenzarían en aproximadamente 45 días. El proyecto contemplaba una concesión por 25 años y una inversión privada. Ese plazo, sin embargo, no se concretó. En junio de ese año, la municipalidad volvió a anunciar avances para la contratación y señaló una inversión aproximada de 11 millones de dólares.
El 29 de septiembre de 2022, la Municipalidad de Miraflores suscribió el acuerdo para ejecutar “Vaivén Miraflores”, destinado a conectar el malecón con el Circuito de Playas de la Costa Verde. Dos meses después, en noviembre, se realizó la colocación simbólica de la primera piedra. El proyecto quedó a cargo de Zig Zag Teleféricos bajo un esquema de inversión privada.
Durante 2023, la nueva gestión del alcalde Carlos Canales mantuvo el teleférico entre sus proyectos emblemáticos. En abril se informó que se habían iniciado procedimientos para desarrollar una obra valorizada entonces en aproximadamente 10 millones de dólares.
El proyecto dio otro paso el 23 de enero de 2024, cuando el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) aprobó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Para entonces, el Estudio Definitivo de Ingeniería se encontraba en proceso de revisión.
El 17 de julio de 2024, la Municipalidad de Miraflores presentó públicamente una de las cabinas que serían utilizadas por el sistema y anunció que el teleférico comenzaría a operar durante el primer trimestre de 2025. El proyecto contemplaba un recorrido de unos 310 metros entre el parque Domodossola y Playa Redondo II, con un tiempo estimado de viaje de aproximadamente tres minutos.
Sin embargo, ese plazo tampoco se cumplió. En diciembre de 2024, la fecha tentativa de inauguración pasó a agosto de 2025. En enero de 2025, El Comercio informó que el proyecto ya no estaría listo para el verano y que su puesta en funcionamiento se había desplazado nuevamente.
Durante el primer semestre de 2025, además, se postergó el envío de componentes fundamentales para el sistema —entre ellos cabinas, cables, frenos, engranajes y otros equipos—, cuya llegada inicialmente estaba prevista entre fines de marzo y comienzos de abril y luego fue trasladada a julio.

La iniciativa del teleférico, que conecta el Parque Domodossola con la playa Redondo en la Costa Verde, fue presentada en noviembre del 2022, fecha en la que se colocó simbólicamente la primera piedra.

En julio de 2024, la Municipalidad de Miraflores presentó la cabina prototipo y anunció que el sistema estaría listo durante el primer trimestre de 2025.

A inicios 2025, entre las dificultades reportadas, que provocaron la tardanza de la obra, estuvo el hallazgo de un antiguo cable de alta tensión durante la excavación de una de las bases, lo que contribuyó a retrasar la llegada de componentes del sistema.

En mayo de 2025, se notificó de cese sus actividades de forma provisional hasta que se aclarase el cambio del modelo constructivo empleado que, según señaló la comuna, difirió del Estudio de Ingeniería que la misma empresa presentó a la municipalidad. Esto luego fue aclarado y la obra continuó.

En noviembre de 2025, las cabinas del teleférico llegaron al Perú armadas y selladas. Los cables, poleas y la estructura metálica que soporta todo el sistema arribaron empacados en contenedores.

En junio, la obra ingresó a su etapa final de construcción con el inicio de la instalación de los cables Carlos Canales, Alcalde de Miraflores, dio una visita de supervisión desde la playa Redondo II.

Durante agosto y septiembre de 2026 se realizó la marcha técnica y las revisiones previas a la operación comercial, mientras se terminaban de verificar los protocolos de seguridad y los sistemas administrativos.
Entre 2025 y 2026 continuaron los trabajos civiles, el montaje de las estaciones y la instalación del sistema electromecánico. El proyecto acumuló así sucesivas postergaciones respecto de los primeros anuncios de operación.
El 25 de junio de 2026 comenzó una de las etapas decisivas: la instalación de los cables de alta resistencia que unen Playa Redondo II con el parque Domodossola. Culminada esta fase, el sistema debía pasar por revisiones y certificaciones de seguridad.
Entre fines de julio y agosto se proyectó el inicio de la marcha blanca. Durante agosto comenzaron las pruebas del sistema, mientras todavía no existía una fecha definitiva para su apertura comercial.
Finalmente, el 1 de septiembre de 2026, El Comercio realizó un recorrido en el teleférico durante esta etapa de pruebas. Luis Luy, gerente general de Zig Zag Teleféricos, informó que la marcha técnica y las certificaciones ya habían sido superadas y que quedaban revisiones finales de la Municipalidad de Miraflores, además de aspectos administrativos y de boletería.
Así, el proyecto pasó de ser una iniciativa privada aprobada en 2020 a realizar sus primeros recorridos con pasajeros en 2026, después de seis años marcados por anuncios, modificaciones de cronograma, retrasos y la ejecución progresiva de su infraestructura.
Los primeros pasajeros destacan la vista y la tranquilidad del viaje
Los primeros usuarios que pudieron probar el Vaivén Teleférico Miraflores, durante su etapa de marcha blanca, coinciden en dos aspectos de la experiencia: el viaje ofrece una vista privilegiada de la Costa Verde y se desarrolla de manera tranquila. Sin embargo, la corta duración del recorrido aparece como la principal observación entre quienes fueron consultados durante el recorrido realizado por El Comercio.
Para Feli Chávez, la experiencia fue positiva desde el primer momento. “Bonito. La vista que tienen desde la cabina es preciosa”, comentó tras completar el recorrido. También señaló que recomendaría utilizar el servicio para quienes necesiten trasladarse de manera rápida.
Una opinión similar tuvo una madre que acudió junto con su hija. Ella calificó la experiencia como “interesante”, mientras que su hija la describió como “innovador”. Ambas valoraron la posibilidad de observar el mar y el paisaje desde una perspectiva distinta.
La tranquilidad durante el desplazamiento también fue resaltada por una de las pasajeras. Una adulta mayor que realizó el viaje junto con familiares contó que el trayecto le pareció calmado y sin movimientos que generaran temor. “Muy cortito”, fue, sin embargo, su primera impresión sobre la duración.
Duración del viaje
El trayecto entre el Parque Domodossola, en la parte alta de Miraflores, y la estación ubicada en Playa Redondo II, en la Costa Verde, tiene aproximadamente 320 metros. Según los usuarios consultados, esa distancia hace que la experiencia termine antes de lo esperado.

Una de las pasajeras calculó que el viaje le tomó alrededor de “1 minuto y 15 segundos”. Incluso bromeó con que le habría gustado que durara “una hora más o menos”. La expresión resume una percepción que también aparece en otros usuarios, que el atractivo del recorrido está en las vistas, pero el tiempo dentro de la cabina es reducido.
Marlon Menacho también consideró que el trayecto fue “un poquito corto” y “bien breve”. Para él, la valoración final del servicio dependerá además del precio que se establezca.

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los primeros pasajeros que probaron el servicio durante la marcha blanca destacaron principalmente la vista hacia el mar y la tranquilidad del viaje, aunque varios consideraron que el recorrido resulta demasiado corto. (Foto: Joel Alonzo / GEC).
Otra pasajera comparó el recorrido con otros teleféricos que ha utilizado y consideró que este es “bien corto”. Por ello, señaló que le gustaría que la experiencia durara “un poquito más”.
Así, aunque la duración responde a las características del tramo que conecta Miraflores con la Costa Verde, los testimonios recogidos muestran que la expectativa de los pasajeros está puesta no solo en llegar de un punto a otro, sino también en la experiencia turística del viaje.
El precio será determinante para decidir si vuelven a utilizarlo
El otro factor que aparece de manera recurrente en las entrevistas es el costo del pasaje. Los usuarios consultados plantearon montos de referencia que consideran razonables para un viaje de ida y vuelta, aunque ninguno de estos valores corresponde a una tarifa oficial.
Marlon Menacho, por ejemplo, estimó que pagaría alrededor de S/10 por persona por el viaje de ida y vuelta. Una familia consultada planteó un monto similar: el padre consideró justo pagar S/5 por cada tramo, es decir, S/10 en total, y señaló que ese sería su límite.

Los usuarios consultados plantearon montos de referencia que consideran razonables para un viaje de ida y vuelta en el teleférico. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los usuarios consultados plantearon montos de referencia que consideran razonables para un viaje de ida y vuelta en el teleférico. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los usuarios consultados plantearon montos de referencia que consideran razonables para un viaje de ida y vuelta en el teleférico. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

Los usuarios consultados plantearon montos de referencia que consideran razonables para un viaje de ida y vuelta en el teleférico. (Foto: Joel Alonzo / GEC).
La madre de esa familia puso el énfasis en el impacto que podría tener el precio para grupos. En su caso, consideró que un costo de S/15 o S/20 por persona podría resultar elevado para una familia. “Ahí mejor te vas en taxi”, sostuvo en entrevista con El Comercio.
Otra pasajera también situó el precio ideal en S/10 por el recorrido completo y estableció S/15 como máximo.
El precio, por tanto, aparece entre los primeros usuarios como un elemento que podría determinar si el teleférico se convierte en una alternativa recurrente dentro de una salida familiar o turística, más allá de la novedad inicial.
¿Qué esperan encontrar los usuarios al llegar a la Costa Verde?
Las observaciones de los pasajeros no se limitaron al teleférico. Varios de ellos también evaluaron qué encontrarían al llegar a la parte baja y plantearon que la experiencia debería complementarse con una mayor oferta de servicios y actividades.
Una de las familias consultadas consideró que actualmente la zona de llegada tiene poca actividad. La madre señaló que la encontró “un poco desolada” y planteó la necesidad de generar mayor movimiento, aunque aclaró que no se refiere a la instalación de comercio informal.

Entre las alternativas mencionadas estuvieron cafés, restaurantes, heladerías y espacios para niños. La familia también planteó la posibilidad de contar con un parque o espacio destinado a adultos mayores.
La idea, según los testimonios recogidos, es que el teleférico sea un medio para bajar desde Miraflores hacia la playa y, a su misma vez, la llegada a la Costa Verde forme parte de una experiencia más completa.
La tranquilidad del lugar también tuvo una valoración positiva. Una de las pasajeras consideró que un espacio menos congestionado puede ser atractivo, siempre que la eventual oferta comercial sea formal, ordenada y permita complementar la visita.
Mascotas, coches para niños y equipos deportivos: los servicios complementarios
Otro de los aspectos que llamó la atención de los pasajeros fue la posibilidad de trasladar determinados objetos y acompañantes durante el recorrido.
Una de las familias señaló que inicialmente no sabía que se podía viajar con coches para bebés y otros implementos.

La posibilidad fue recibida favorablemente, al igual que la presencia de mascotas durante la experiencia.
Una de las pasajeras, además, mencionó que cuenta con una raqueta de pádel y su esposo una tabla de surf, y valoró que el sistema pueda facilitar el traslado de equipamiento deportivo.
Fotos, souvenirs y más actividades: los usuarios comparan la experiencia con otros destinos
Para algunos pasajeros, la experiencia turística podría reforzarse con servicios adicionales en las estaciones.
Una madre y su hija plantearon que en la parte baja debería existir una oferta que incluya cafeterías, souvenirs y servicios de fotografía profesional. La joven comparó la experiencia con la de Balneario Camboriú, en Brasil, donde —según su referencia— existen elementos visuales y servicios fotográficos que convierten el desplazamiento en parte de la visita turística.

Su madre consideró especialmente atractiva la posibilidad de contar con fotografías profesionales durante el recorrido, debido a que desde una cabina en movimiento resulta difícil obtener determinadas tomas del paisaje o de los propios pasajeros.
Estas propuestas apuntan a un aspecto central de las expectativas recogidas, los usuarios esperan que el teleférico sea más que un traslado corto entre dos puntos y que pueda integrarse con actividades recreativas y turísticas en la Costa Verde.
Dos cabinas y capacidad para 15 pasajeros: lo que señala la empresa
Las observaciones de los primeros usuarios se producen mientras el proyecto culmina su etapa previa a la apertura comercial. Luis Luy, gerente general de Zig Zag Teleféricos S.A.C., empresa responsable de la ejecución y operación del sistema, señaló previamente en una entrevista a El Comercio que “ya estamos listos, hemos pasado todas las certificaciones” y que la marcha técnica ya había culminado.

El sistema cuenta con dos cabinas, cada una con capacidad máxima para 15 pasajeros: 10 sentados y 5 de pie. La capacidad máxima es de 1.250 kilogramos por cabina. La empresa estima que el sistema podría realizar entre 18 y 20 viajes por hora, con una capacidad de transporte aproximada de 250 a 300 pasajeros por hora.
La seguridad es uno de los componentes centrales del sistema. El teleférico dispone de un motor principal de 55 kW y dos motores de emergencia de 15 kW, además de grupos electrógenos de respaldo. Su funcionamiento es supervisado mediante sistemas que permiten controlar variables como el viento, el torque, las alarmas y las cámaras.

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).

El Vaivén Teleférico Miraflores conecta el parque Domossola con Playa Redondo II, en la Costa Verde. El recorrido tiene aproximadamente 320 metros y se realiza durante la etapa de marcha blanca. (Foto: Joel Alonzo / GEC).
Según Luy, tras la culminación de la marcha técnica quedaban revisiones administrativas y relacionadas con la boletería antes de la apertura al público.
La tarifa y la experiencia final serán claves para su estreno
La empresa había proyectado una tarifa cercana a 5 dólares, equivalente a unos S/17,50, aunque también contemplaba paquetes y posibles beneficios para determinados grupos, como vecinos, estudiantes y adultos mayores. El mecanismo de acceso considera la posibilidad de reservar horarios mediante la plataforma correspondiente.
La diferencia entre ese monto referencial y los S/10 a S/15 que los primeros pasajeros consultados consideran razonables por el viaje de ida y vuelta será, por ello, uno de los aspectos a observar cuando se anuncien las condiciones comerciales definitivas.
El Vaivén Teleférico Miraflores busca conectar la parte alta del distrito con Playa Redondo II, facilitando el acceso hacia la Costa Verde y sumando un componente turístico y recreativo.
Para los primeros usuarios, la vista y la tranquilidad ya son parte de su atractivo. La interrogante a resolver es si la duración del viaje, el precio y la oferta de actividades en la estación inferior serán suficientes para convertir aquella novedad en una experiencia que motive a regresar.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
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