Ryuho Hamano, calígrafo japonés que visitó el Perú para difundir su arte.
Ryuho Hamano, calígrafo japonés que visitó el Perú para difundir su arte.
/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > JORGE CERDAN
Por Alfonso Rivadeneyra García

El pincel se sostiene recto. No es como agarrar un lapicero, se lo toma del medio y recién con este agarre firme se lo lleva a un lado u otro. Así se trazan los caracteres japoneses, los kanjis, al momento de ejecutar la caligrafía tradicional, el shodō, con un pincel hecho con pelo de animal, empapado en tinta china. Así lo hace Ryuho Hamano, cultor de este arte, durante su visita al Perú.

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