Alfonso Rivadeneyra García

El púber Light Turner (Nat Wolff) encuentra un cuaderno maldito que le permite matar a cualquier persona si escribe su nombre en sus páginas. Entonces él decide convertirse en Dios para eliminar delincuentes. Esta es la trama del anime e historieta japonesa "", cuya versión estadounidense interpretada por actores de carne y hueso –y que ha generado críticas inclementes– ya está en Netflix. Conversamos con su director Adam Wingard.

¿Fue difícil conseguir el equilibrio entre horror y ligereza en “Death Note”?

Fue una de esas cosas que se me da muy naturalmente. Tengo un sentido del humor oscuro. Cuando haces una película así, con elementos que se pasan de la raya, tienes que crear conciencia con ligereza y humor, pero sin ser demasiado cómico. Así la audiencia sabe que no nos tomamos demasiado en serio.

El Light de la película es muy distinto si se lo compara al original. ¿Cree que su versión puede empatizar más con la audiencia?

Depende de a quién le preguntes. Hay muchos que se identifican con el Light original… y me dan algo de miedo esas personas [risas], porque Light hizo cosas dementes en la historia original: era más desvirtuado. Para mí, cuando Light empieza a matar agentes de la ley, eso lo empuja al límite y es una parte importante en el anime; es bastante 'villanesco'. Ese fue un punto de partida, vimos al personaje y pensamos qué pasaría si no lo hace. De allí nació la idea de dividir en dos su esencia: Light y Mia (Margaret Qualley), dos partes de un todo.

Hace unas semanas Christopher Nolan dijo que si un director hace una película, esta debe ser disfrutada en el cine. ¿"Death Note" se sentiría diferente si no se viera en Netflix?

Es un dilema interesante. Como cineasta siempre quieres controlar el ambiente en el que la película se proyecta, y la experiencia de la sala personifica eso. Pero al final del día, esta película no existiría si no fuera por Netflix. Le damos la mejor calidad posible, pero en cierto momento tienes que pensar que la experiencia en salas, en general, es un compromiso limitado. La mayoría de mis películas favoritas no las vi primero en el cine. Mi experiencia siempre ha sido con videos caseros de algún tipo. Y eso está bien.

Vas a dirigir “Godzilla vs. Kong” (2020), con lo cual habrás adaptado dos franquicias japonesas. ¿Hay alguna otra historia del manga o anime que quieras adaptar?

Es algo divertido. Pasó así, no es que yo haya buscado historias japonesas [risas]. Siento que luego de “Godzilla vs. Kong”, puede que me aleje de hacer algunas adaptaciones japonesas por un tiempo. Pero hay varios relatos que son geniales, como “Macross Plus”, que sería una película fantástica. Es una gran historia, un triángulo amoroso entre pilotos de prueba del futuro.

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