¿Cómo la sombra de una eventual victoria Trump se posa sobre la OTAN? (y hace temer que Putin gane más poder)
Los líderes de la alianza de defensa se reúnen hasta hoy en una cumbre en Washington en la que las elecciones por la Casa Blanca son un tema al que poner atención
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una imagen durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en Winfield House, Londres, el 3 de diciembre del 2019. (Foto: Getty Images)
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibió esta semana en Washington a sus aliados occidentales en una cumbre clave de la OTAN, una cita que ocurre en medio de un clima de incertidumbre política debido a los cuestionamientos a la candidatura del presidente demócrata en las elecciones de noviembre por la Casa Blanca. Por ello, no es raro que la sombra de Donald Trump, la carta republicana de la contienda, se haya cernido sobre la reunión que inició el martes 9 y se extiende hasta hoy, sobre todo si se tiene en cuenta su postura sobre la alianza de defensa.
En lo que va de la campaña, Trump ha arremetido contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y advirtió a los aliados del bloque que “alentaría” a Rusia “a hacer lo que quisiera” con los países que son “morosos” con sus cuotas de gasto en defensa.
El republicano mantiene esa visión desde que fue presidente, tiempo en el que expresó en varias ocasiones su deseo de retirar a su país de la histórica alianza militar creada por los países occidentales tras la Segunda Guerra Mundial.
Pero su posición es ahora más preocupante para la OTAN de lo que era antes debido a un contexto geopolítico internacional más álgido y con las guerras en Ucrania y Gaza aún sin final a la vista. Aunque no se discutió abiertamente, uno de los temas que estuvo en el aire para los líderes de la alianza fue el impacto de un triunfo electoral de Trump en los comicios de noviembre.
“Espero que, cualquiera que sea el resultado de las elecciones, Estados Unidos siga siendo un aliado fuerte y leal de la OTAN”, declaró el miércoles 10 el secretario general saliente de la OTAN, Jens Stoltenberg.
Washington Summit Declaration issued by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Washington, D.C.#NATOSummit | #1NATO75years
El presidente finlandés, Alexander Stubb, expresó su preocupación por el clima electoral “tóxico” que se vive en Estados Unidos, pero aseguró que no importa quién gane la Casa Blanca porque el próximo Gobierno estadounidense necesitará a sus aliados europeos.
Stoltenberg recibió de Biden por sorpresa la Medalla Presidencial de la Libertad, la concesión civil más alta del país, por haber unido a los aliados ante la guerra de Ucrania. (Foto: EFE)
/ Radek Pietruszka
Enrique Banús, internacionalista y director del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Piura, explica que las elecciones en Estados Unidos son importantes para la OTAN porque Washington es un socio imprescindible en la alianza y los dos candidatos en carrera tienen una visión y una actitud muy diferente sobre el bloque de defensa.
“La perspectiva de que llegue Trump al poder les asusta un poco. La principal inquietud es que Trump amenazó con retirarse de la alianza en su primer mandato y dijo que él no iba a apoyar a los estados europeos que no hicieran la inversión que tenían que hacer. Él ha exigido un rearme, una actualización de las posibilidades de defensa de los países europeos con esa inversión del 2% que no se está cumpliendo en la mayoría de los países y que, además, muy difícilmente algunos países van a cumplir”, dice a El Comercio.
“Estados Unidos primero”
En principio, los riesgos de una postura como la de Trump son evidentes. La principal consecuencia puede ser que, en un caso conflictivo, el apoyo de Estados Unidos no sea el previsto.
El republicano ampara su posición en la idea de “Estados Unidos primero”. Además, explica Banús, el expresidente siempre ha defendido que “Europa está muy lejos y que los europeos deben ocuparse de sí mismos”.
El expresidente Donald Trump pronuncia un discurso durante un evento de campaña en el resort Trump National Doral Miami en Doral, Florida, EE.UU., el 9 de julio de 2024. (Foto: EFE)
/ CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH
La politóloga María Puerta Riera, profesora de Gobierno Americano en el Valencia College de Orlando, señala que tras el gobierno del republicano en Estados Unidos se tomaron algunas medidas desde el punto de vista legislativo para impedir que Trump pueda tomar acciones concretas para retirarse de la OTAN.
“Sin embargo, eso no es un freno para él. De ganar, Trump va a continuar en su política aislacionista, con la idea de América Primero, y eso por supuesto va a debilitar el rol de Estados Unidos, pero también va a restar un apoyo importante a la alianza militar”, dice a este Diario.
Por ello, el objetivo de Biden en esta cumbre era convertir a Trump y sus amenazas de retirar a Estados Unidos de la alianza en una amenaza no solo para los aliados de la OTAN sino también para su propio país, señala el diario “The New York Times”, quien añade que Stoltenberg respaldó esa idea al declarar en su discurso inaugural que “el momento de defender la libertad y la democracia es ahora; el lugar es Ucrania”.
Los países miembros de OTAN anunciaron un “paquete sustancial” de apoyo a Ucrania. Una de las novedades a nivel político fue el anuncio de que la alianza asumirá un papel más importante que Estados Unidos en la coordinación de entrenamientos y entregas de armas a Ucrania, una maniobra que busca blindar los suministros hacia Kiev ante un posible regreso a la Casa Blanca de Trump, reseña la agencia AFP.
La mira en Putin
El énfasis en Ucrania no es gratuito. La alianza militar occidental ha dejado en claro que la principal amenaza en términos de defensa es la Rusia de Vladimir Putin.
Una retirada de Estados Unidos de la OTAN representaría una ventaja estratégica para Rusia, que fue acusada de intervenir en las elecciones del 2016 para ayudar al triunfo de Trump.
“El riesgo fundamental de una victoria de Trump es que Putin crezca en cuanto a poder. O sea, que no tenga al frente una disuasión suficiente como para retrasar o aminorar su ambición”, dice Banús.
La primera cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin se realizó en el 2018 en Helsinki. (Foto: EFE)
Explica que el principal argumento que tienen los países frente a Putin es la disuasión y esta depende de la fuerza y de la capacidad militar que tengan. “Y si ya no puedes contar con el apoyo incondicional de Estados Unidos, pues realmente la situación es alarmante porque los europeos efectivamente han descuidado la política de defensa”, señala el experto.
Recuerda que durante años Europa no ha invertido lo necesario en defensa debido a que pensaba que la Guerra Fría había pasado y que se había alcanzado un modelo de coexistencia pacífica donde no había amenazas agudas.
“Al menos con la invasión de Crimea habrían tenido que despertar y ni siquiera es la única. Rusia había intervenido ya en Georgia, pero ahí los europeos se durmieron. Alemania se durmió y ahora efectivamente los informes sobre la situación de los ejércitos en cuanto a dotación, personal, pero sobre todo en cuanto a sistemas modernos de armamento defensivo, revelan que están en una situación precaria”, apunta Banús.
En la misma línea, Puerta considera que Putin no va a parar con Ucrania y que es probable que los países fronterizos sean los siguientes objetivos. “Y aún cuando sabemos que las pérdidas humanas y materiales a nivel militar para Rusia son desastrosas, eso no va a ser una limitación para él para avanzar en su expansionismo, entonces ahí es donde radica el temor”, señala.