Mujica: "No soy Mandela, soy El Pepe, un chico de barrio"
Mujica: "No soy Mandela, soy El Pepe, un chico de barrio"

Washington, DPA

En lo que lleva de visita por Washington, el presidente de Uruguay, José Mujica, ha despertado auténticas oleadas de interés, curiosidad y simpatía entre muchos que creen ver en él un "Mandela latinoamericano".

Pero frente a la mucha atención que 'El Pepe' -como gusta llamarse este ex guerrillero de izquierda devenido en jefe de Estado- ha provocado, él mismo pide encarecidamente "desmitificar" a los líderes políticos como él y rechaza con rotundidad cualquier comparación con otro admirado estadista y ex preso político, el fallecido presidente sudafricano Nelson Mandela.

"No soy Mandela, soy El Pepe, un muchacho de barrio que se dio un juego y me tocó jugar este partido", afirmó hoy Mujica durante una charla en la sede del Banco Mundial en Washington.

"Mandela rompió el molde, primero que se bancó 28 años de cárcel y yo casi 14, no, no, Mandela juega en otra liga", insistió casi ruborizado.

Pero del apuro Mujica supo saltar rápido al humor y ganarse una vez más al auditorio que lo aplaudía, reía y vitoreaba.

"Me comí un montón de años de cana (prisión), pero no por vocación de héroe, me los comí porque me agarraron", bromeó y subrayó: "Hay que desmitificar".

Eso sí, y ya en tono más serio, Mujica reconoció que "después que estás en el baile (apresado), tenés que bailar y aguantar como un fierro y endurecerte. Derrotados son los que dejan de luchar", señaló, pronunciando una frase que ha reiterado varias veces en distintos momentos de su visita estadounidense.

Antes de llegar a Washington, Mujica había dado a entender que en su maleta cargaba no solo decisiones políticas sino también principios filosóficos, y hoy se encargó de desplegar parte de ellos ante su entregada audiencia.

En este sentido, resaltó la importancia no sólo de intentar vivir "a tope", sino, sobre todo, de hacerlo sin rencor.

"No soy un tipo rencoroso, no es que no tenga memoria, pero no vivo para cultivar el pasado. El pasado me sirve para aprender cosas, pero siempre estoy soñando cosas para adelante", dijo y relató sus planes de tratar de crear en su chacra una casa para formar en oficios agrícolas y comerciales a personas desfavorecidas.

Además, aprovechó la presencia de muchos jóvenes en la sala para mandar un mensaje de vida.

"Lo que perdiste no te pases toda la vida llorando, arrancá de nuevo", afirmó el político, de casi 79 años. "Lo importante es vivir, y no se puede vivir bostezando, o llorando o quejándose, hay que vivir al tope, porque estar vivo es un milagro, muchacho".