Santiago de Chile. La justicia chilena detuvo a siete militares retirados por su posible participación en un caso en que dos jóvenes fueron quemados vivos en una jornada de protesta contra la dictadura de en la década de 1980.

El juez Mario Carroza interrogaba el miércoles a antiguos oficiales y suboficiales del Ejército, luego del testimonio de un ex recluta que rompió un supuesto pacto de silencio entre funcionarios de la institución.

El ex conscripto Fernando Guzmán declaró que una patrulla de militares detuvo el 2 de julio de 1986 al fotógrafo Rodrigo Rojas y a la estudiante Carmen Gloria Quintana, a los que luego rociaron con gasolina, les prendieron fuego y los lanzaron a una zanja en un suburbio de Santiago.

Rojas, de 19 años y que residía en Estados Unidos, falleció a los pocos días por la gravedad de las quemaduras, mientras que Quintana, por entonces de 18 años, logró recuperarse después de un largo proceso de rehabilitación.

"La verdad tarda pero llega y espero que la justicia también llegue. Agradezco a este ex conscripto por su valentía, por haberse atrevido a decir la verdad", dijo Quintana al canal de noticias CNN Chile.

FILE - In this Sept. 11, 2003 file photo, Chilean Carmen Gloria Quintana attends a ceremony marking the 30th anniversary of the Sept. 11 military coup lead by Gen. Augusto Pinochet at the government palace La Moneda, in Santiago, Chile. On July 21, 2015, a Chilean judge ordered the arrest of seven officers in the fatal burning of a 19-year-old U.S. resident who died in a 1986 protest against the military dictatorship then in power. Soldiers doused 19-year-old Rodrigo Rojas and 18-year old Carmen Quintana with gasoline and set them ablaze during a street demonstration on July 2, 1986. Rojas died four days later. Quintana survived and underwent lengthy recovery treatment for severe burns at a Canadian hospital. (AP Photo/Santiago Llanquin, File)

Carmen Quintana

El juez espera que la información permita determinar si "ellos son (culpables) o tuvieron algún tipo de participación. Lo que sí sabemos es que todos ellos estuvieron en ese lugar".

"Puede ser histórico en el sentido que hay personas que deciden contar su relato", agregó Carroza antes de iniciar el interrogatorio.

Por el caso está en prisión sólo un antiguo militar, quien, según la versión original de la institución, no habría ayudado a los jóvenes tras quemarse accidentalmente.

"Para la lucha de la defensa de los derechos humanos es un triunfo muy grande, lograr que alguien rompa el silencio es algo que todos esperábamos que algún día aconteciera y finalmente aconteció", dijo Amanda de Negri, tía del joven asesinado.

Durante el régimen de Pinochet (1973-1990) más de 3.000 personas murieron o desaparecieron a manos de agentes de la dictadura, mientras otras 28.000 personas sufrieron torturas.