Del tirano y de tiranías

“Adolfo Hitler no puede servir como ejemplo en ningún lugar del mundo”.

    Francisco Miró Quesada Rada
    Por

    Exdirector de El Comercio

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    (Ilustración: Giovanni Tazza)
    (Ilustración: Giovanni Tazza)

    A los tiranos no los juzgamos por sus obras. Los juzgamos por el daño que le hacen a su pueblo al someterlo y quitarle su libertad. Los juzgamos ante la ley y ante el tribunal de la historia por los genocidios, asesinatos, robos a mansalva, por las persecuciones contra los que se oponen a su tiranía. El juicio a los tiranos es jurídico y moral, porque obras han hecho tanto gobiernos tiránicos como gobiernos democráticos. El tema central no está en la materia, sino en el espíritu. El espíritu del tirano es malvado, porque entre sus fines está la destrucción del otro. Las tiranías te censuran. Te dicen qué debes escribir y qué no. Qué arte tienes que hacer y qué no. Te apabullan penetrando en tu vida más íntima. Y utilizan al Estado para destruir y no como una institución que garantice la libertad y otros derechos humanos.

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