Queda pendiente estudiar el tema de la contaminación, pero es lo que podemos pagar. Pagar solo el flete y los seguros por US$24 millones es una ganga frente al costo de una línea nueva (eléctrica, por ejemplo) que superaría los US$1.000 millones.
El problema de esta buena idea es que no se ha acompañado de una gestión técnica. La flota consiste en 90 vagones y 19 locomotoras. Parte de esa flota, supuestamente, ya está en camino.
No se sabe dónde serán almacenados los trenes. Tendrán que guardarse mientras se hace el acondicionamiento de las vías. No hay una sola estación ni una sola obra de enrejado o vallas de cruces, por ejemplo.
Ya desde el 13 de mayo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones había solicitado la información del material ferroviario. El MTC no cuenta hasta ahora con las fichas técnicas de los vagones, con el cronograma de llegada, el historial de mantenimiento y su potencial de vida útil, entre otras especificaciones.
Según el alcalde de Lima, el primer lote de trenes llegará entre el 10 y 12 de julio. ¿Sabemos dónde serán almacenados?
El MTC no sabe si esta es una obra de la Municipalidad. No tienen idea del expediente técnico ni plan de desarrollo. Según el ministro de Transportes, si no se hace como obra municipal, tendría que usarse la concesión actual y agregar una adenda.
La adenda debería ser revisada técnicamente, incorporar requisitos, especificaciones y un proyecto. “Eso necesita no menos de un año”, según el ministro del ramo (El Comercio, 4/7/2025). La concesión actual de la vía es solo para transporte de carga.
Por lo que se ve, el gobierno tiene ganas de ayudar a que se concrete la idea. La idea, como hemos dicho, es buena; la gestión, sin embargo, recién empieza a hacerse, y los trenes llegan la próxima semana.
No hay noción (al menos publicada) sobre dónde serán almacenados los trenes. Tendrán que guardarse hasta que la parte legal y las obras estén resueltas.
El Ministerio del Ambiente tendrá que evaluar el efecto contaminante de estos trenes. En California fueron remplazados, justamente, porque contaminaban.
Está bien que no seamos de clase mundial, pero tampoco merecemos ser de clase sub-mundial.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.