El desafío adaptativo del siglo XXI

“Estamos ante un desafío adaptativo enorme que no se resuelve con una ley o una fórmula, sino que requiere del concurso de todos y de liderazgos firmes”.

    Verónica  Zavala Lombardi
    Por

    Directora independiente de empresas

    "América Latina, la región más desigual del mundo, tiene sociedades con poca cohesión social y poca conciencia de un destino común". (Ilustración: Givanni Tazza)
    "América Latina, la región más desigual del mundo, tiene sociedades con poca cohesión social y poca conciencia de un destino común". (Ilustración: Givanni Tazza)

    En América Latina, los países se encuentran en estados de confinamiento que, en algunos casos, ya alcanzan las 12 semanas con enormes restricciones en lo personal y grandes costos en lo económico. Aquellos países que han seguido esta senda –medidas que varían en matices pero que, al menos en lo formal, coinciden en duras prohibiciones– están planteándose el desconfinamiento por fases e iniciando con cautela este proceso. Los parámetros son los mismos: capacidad hospitalaria, capacidad de testeo, situación económica de las personas más vulnerables y del tejido productivo. El objetivo, dada la falta de vacuna o tratamiento, también es el mismo: proteger a la mayor cantidad de vidas evitando dañar lo menos posible la economía. Dicho de otro modo: a menor capacidad de control, prevención y, en última instancia, de proveer hospitalización adecuada para los casos más agudos, mayor el daño a la economía de personas y empresas. Salir de donde estamos requiere abordar una trinidad de temas: atender a los más vulnerables –sanitariamente y desde la perspectiva de apoyo económico, especialmente a los que están en inseguridad alimentaria–, reactivar la economía y contar con finanzas públicas que sostengan el largo plazo.