Por Redacción EC

La comida rápida dejó hace tiempo de ser una alternativa ocasional para convertirse en una industria que mueve miles de millones de dólares cada año. Hamburguesas, pizzas, pollo frito y otros productos forman parte de los hábitos de consumo de millones de personas, generando un enorme movimiento comercial en distintos continentes. Sin embargo, existe un país que sobresale claramente cuando se analiza cuánto dinero destinan sus habitantes a este tipo de alimentos. Un reciente ranking internacional reunió a las diez naciones donde el gasto en comida rápida alcanza los niveles más elevados, y el resultado coloca a un territorio en la cima de una clasificación que revela cuánto ha crecido el apetito por este tipo de productos.