Una vez que deja de llover, muchas familias dan por terminado el problema, pero es precisamente en ese momento cuando conviene revisar la vivienda. El agua puede quedar acumulada en techos, terrazas y patios, ingresar por pequeñas grietas o generar humedad en paredes y pisos. Especialistas citados por América TV recomiendan inspeccionar la casa después de una lluvia fuerte para detectar filtraciones y problemas que podrían agravarse con nuevas precipitaciones.
Una vez que deja de llover, muchas familias dan por terminado el problema, pero es precisamente en ese momento cuando conviene revisar la vivienda. El agua puede quedar acumulada en techos, terrazas y patios, ingresar por pequeñas grietas o generar humedad en paredes y pisos. Especialistas citados por América TV recomiendan inspeccionar la casa después de una lluvia fuerte para detectar filtraciones y problemas que podrían agravarse con nuevas precipitaciones.
Uno de los primeros lugares que debe inspeccionarse es el techo o la azotea. Si quedan charcos o empozamientos durante varias horas, existe el riesgo de que el agua encuentre puntos de filtración y termine afectando los ambientes interiores. La recomendación es evacuar el agua y comprobar que la superficie tenga una pendiente adecuada hacia los sumideros o puntos de desfogue.
También hay que observar si aparecen manchas de humedad, pintura desprendida, goteras o zonas oscurecidas en techos y paredes. Estos signos pueden indicar que el agua está ingresando por algún punto de la estructura. INDECI aconseja reforzar los techos y cubrir las zonas con huecos para evitar filtraciones, especialmente durante periodos de lluvias intensas.
El agua y la electricidad forman una combinación especialmente peligrosa. Si una pared, tomacorriente, interruptor o tablero eléctrico ha estado en contacto con humedad, no se debe manipular con las manos mojadas ni intentar solucionar el problema por cuenta propia. La revisión de las instalaciones debe quedar en manos de un técnico electricista calificado.
Las paredes también merecen atención. Grietas nuevas, manchas negras, desprendimiento del revestimiento o humedad persistente pueden ser señales de que el agua está afectando determinados sectores de la vivienda. Si se observa una afectación importante en el techo, INDECI recomienda desocupar el área cuando exista riesgo de colapso y solicitar una evaluación antes de volver a utilizarla con normalidad.
Otro punto que suele pasar desapercibido son las canaletas, rejillas y drenajes. Hojas, basura, tierra y otros residuos pueden bloquear el paso del agua y hacer que esta se acumule o termine ingresando a la vivienda. Por ello, mantener despejados los sistemas de evacuación resulta fundamental para reducir el riesgo de inundaciones.
Finalmente, una inspección después de cada lluvia puede ayudar a identificar problemas antes de que se vuelvan más serios. Revisar la impermeabilización del techo, mantener limpias las canaletas, corregir filtraciones y asegurar una adecuada evacuación del agua son medidas sencillas que pueden proteger la vivienda. INDECI también recomienda tener identificado un Plan Familiar de Emergencia y mantenerse atento a los avisos oficiales ante posibles lluvias intensas.
Explicación del fenómeno climático El Niño en Perú, que provoca lluvias intensas, calor inusual y aumento del caudal de los ríos. Especialistas advierten que si alcanza magnitud extraordinaria, la agricultura y sectores estratégicos enfrentarán daños, requiriendo mitigación por la Comisión Multicectoral. Se recomienda revisar canales oficiales de la Dirección de Hidrografía de la Marina de Guerra del Perú.