El mercado de las cartas coleccionables deportivas sigue sorprendiendo, y esta vez el protagonista de un momento inolvidable fue el mismísimo Jude Bellingham. El talentoso futbolista se volvió tendencia luego de que le revelaran el verdadero valor de una carta Topps de sus inicios en el fútbol alemán, dejando una reacción que rápidamente se hizo viral en las redes sociales.
Durante una reciente dinámica, al jugador se le pidió que adivinara el valor de su propia carta coleccionable. Acostumbrado a los precios estándar del mercado aficionado, Bellingham estimó que el artículo podría costar unos 100 o 350 euros (aproximadamente entre 109 y 381 dólares).
Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando le revelaron que el precio real de la tarjeta en el mercado de coleccionistas ascendía a los 39,600 euros (un equivalente a 43,164 dólares).
Su respuesta fue de total incredulidad: “Cállate, no puedo creerlo, ¿esto era de cuando estaba en el Dortmund no?”, exclamó el jugador, haciendo referencia a la etapa de su carrera en la que fue lanzada esa edición específica de Topps.
La carta en cuestión pertenece a los años en los que el futbolista británico brillaba en la Bundesliga con la camiseta del Borussia Dortmund. En el mundo del coleccionismo, las tarjetas tipo rookie o de las primeras etapas de jugadores que terminan convirtiéndose en superestrellas mundiales suelen multiplicar su valor exponencialmente con el paso del tiempo. Los casi 43,000 dólares que vale esta pieza de Topps reflejan el impacto y la proyección que ha tenido el mediocampista en la élite del fútbol.
Más allá del asombro por la cifra de 39,600 euros, lo que más cautivó a los fanáticos fue la actitud humilde y agradecida del jugador hacia la persona que invirtió esa suma de dinero en su mercancía.
Demostrando su cercanía con los fans, Bellingham aprovechó el momento para lanzar un mensaje directo al dueño de la valiosa pieza de colección:
“No puedo creerlo, cualquiera que haya comprado esta carta mía de 39,600 euros merece que se la firme así que trate de contactarse conmigo para que se asegure de que se la pueda firmar”.
Esta declaración no solo elevó el furor por la carta, sino que, irónicamente, si el comprador logra contactar al futbolista y consigue su autógrafo, el valor de esta tarjeta Topps en el mercado de dólares y euros podría dispararse aún más.