Junior Silva se ha convertido en uno de los actores más queridos del medio nacional, principalmente por interpretar a Kevin, el “Pollo Gordo”, en Al fondo hay sitio. Si bien a lo largo de su trayectoria también ha participado en diversas producciones de televisión, cine y teatro, el locutor formó parte de reconocidos programas de entretenimiento, lo que le permitió ganar popularidad entre sus seguidores. Sin embargo, en los últimos días, el actor atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida luego de que su querido perrito presentara complicaciones de salud. Su desgarrador testimonio conmovió a los internautas, quienes no dudaron en enviar muestras de cariño y solidaridad tanto al actor como a su mascota. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
A través de sus redes sociales, Junior Silva contó, visiblemente conmocionado, que su perro Bronco, de 14 años y 6 meses, atraviesa un delicado momento de salud, luego de presentar dificultades para caminar y movilizarse por sus propios medios. Según el actor peruano, lamenta que su querida mascota ahora permanezca descansando y ya no tenga las mismas ganas de salir a pasear, como solía hacerlo hasta hace poco, situación que le genera sentimientos de indignación y frustración. Asimismo, entre lágrimas, el locutor de radio mencionó que su perrito ahora necesita mayores cuidados debido a su condición y aseguró que seguirá al pie de la letra las recomendaciones del veterinario.
“A las dos cuadras se cayó, como siempre, pero después no se quiso parar. No solamente es la frustración y la cólera al saber que las cosas no son como antes, sino hay mucha tristeza porque él era quien me fregaba para poder sacarlo a pasear. Hoy empieza una nueva etapa con Bronquito. A partir de hoy las cosas van a ser distintas. Hoy empieza la etapa de los valientes, en la que hay que pensar más con el cerebro que con el corazón. Pero aquí estoy, mi hijito, para acompañarte en esta etapa tan difícil para ti. Te quiero mucho, mi rey”, contó Silva.
De acuerdo con una investigación publicado en la revista Anthrozoös, y difundida por el medio El Español, se realizó un estudio con la participación de 4 565 voluntarios, quienes respondieron un cuestionario basado en los cinco grandes rasgos de personalidad e indicaron si preferían los perros, los gatos, ambos o ninguno. Los resultados mostraron que las personas con preferencia por los gatos tendían a ser menos extrovertidas y obtenían puntuaciones más altas en el rasgo de apertura a la experiencia, vinculado con la curiosidad, la creatividad y el interés por explorar nuevas ideas.
En tanto, las personas que prefieren los perros suelen obtener puntuaciones más altas en amabilidad y responsabilidad. Sin embargo, el informe precisó que una menor extroversión no implica timidez, sino una preferencia por entornos más tranquilos y círculos sociales reducidos, un perfil que suele asociarse con quienes conviven con gatos. Así, finalmente, la investigación no encontró evidencia de que tener un gato reduzca la soledad ni estableció una relación de causa y efecto entre los rasgos de personalidad y la preferencia por estos bellos animales.