Los perros han aprendido a convivir estrechamente con las personas y, con el tiempo, han desarrollado distintas formas de expresar lo que sienten o necesitan. Aunque muchas de sus señales pueden pasar inadvertidas, determinados movimientos corporales forman parte de su lenguaje. Entre ellos destacan gestos como lamerse el hocico o parpadear, comportamientos que han despertado el interés de investigadores dedicados a estudiar la comunicación y el lenguaje corporal de estos animales. Estas acciones no necesariamente aparecen de manera aislada, sino que pueden estar acompañadas por otras señales corporales. La postura, el movimiento de las orejas, la mirada o la posición de la cola también pueden aportar pistas sobre el estado del animal. Por ello, observar el comportamiento del perro en su conjunto resulta clave para interpretar correctamente lo que intenta comunicar.
La relación del humano con animales domésticos como el perro ha logrado fortalecerse con el transcurrir de los años, siendo los gestos o acciones muy particulares aquellas que mediante un parpadeo o lamida de hocico, tienden a expresarte diversas emociones.
Por ejemplo, desde Royal Society la investigación liderada por científicas de la Universidad de Parma, y publicada el 19 de febrero, remarca la importancia de la “retroalimentación de los perros domésticos a las señales visuales faciales de sus congéneres relevantes”, y en ese sentido concluye que la acción de abrir y cerrar repetidamente los párpados, desempeña un papel relevante en la comunicación social tras imitar a dueño de manera involuntaria.
Asimismo, la lamida de hocico por parte de tu perro tendría explicaciones similares, basándose en la representación de comportamiento autocalmante, y liberación de tensión buscando evitar tanto conflictos como aliviar situaciones de estrés o cierta angustia.
Domésticamente, los perros forman parte de un entorno donde suelen ser tratados con el mismo cariño que un humano, y tienen la posibilidad de demostrar esas capacidades cognitivas tantas veces investigadas como parte de una visión que particularmente es diferente a la de los seres humanos.
Estudios planteados y publicados oficialmente en Applied Animal Behavior Science y Psychonomic Bulletin & Review también, hoy revelan que la vista del ‘mejor amigo del hombre’ posee una mayor cantidad de bastones en sus retinas, y por ende durante las noches tiende a evidenciar superioridad sobre los hombres, mientras nosotros tenemos 3 tipos de conos que nos permiten visualizar la amplia gama de colores existentes, y ellos solo dos.
Asimismo, y con respecto a dichos rasgos distintivos entre perros y humanos, también resulta importante destacar que estas mascotas dependen principalmente de su agudeza visual en movimiento y esa capacidad para percibir contrastes así como movimientos rápidos, llegando a ser comparadas con personas daltónicas, por ejemplo.
Como el ‘mejor amigo del hombre’ suelen llamar a un perro e identificarlo así por la grata compañía que representa desde hace miles años, mientras ocurre algo similar con los gatos, siendo ambos hoy los protagonistas de diversos estudios científicos que destacan la importancia de tener alguno dentro de casa.
En ese sentido, organizaciones estadounidenses como la American Heart Association (AHA), máximo referente científico en materia de cardiología, refieren que tener una mascota ayuda a mantenerte saludable, proporcionándote tanto alivio del estrés como reducción de la presión arterial.
Asimismo, un perro sobre todo te brinda bienestar a nivel general, mientras aumenta nuestra felicidad, y también su compañía e interacción te brinda mejoría de la función autonómica, coinciden en revelar diversos estudios.
Con respecto al desarrollo de actividades saludables, la AHA aconseja que salgamos a pasear con ellos, organicemos picnics que fortalezcan el vínculo, caminemos mucho, y en líneas generales tratemos de ejercitarnos para prevenir enfermedades cardiovasculares.