El uso prolongado de dispositivos electrónicos como, por ejemplo, celular, computadora, tableta, entre otros, pueden provocar fatiga visual digital, con síntomas como sequedad, irritación, visión borrosa y dolor de cabeza. De hecho, Medical News Today informó que esta condición, también conocida como síndrome de visión por computadora, puede surgir por el esfuerzo prolongado de los ojos al enfocar pantallas electrónicas. Frente a esta critica situación, los especialistas brindaron una serie de recomendaciones con el objetivo de evitar este cansancio común en la vista, que cada vez se hace más frecuente entre las personas en varias partes del mundo. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.
La fatiga visual digital o también llamado síndrome de visión por computadora comprende molestias derivadas del uso por mucho tiempo de dispositivos electrónicos, como visión borrosa, sequedad ocular, dolor de cabeza y molestias musculares. Estos síntomas pueden afectar la superficie ocular, el enfoque visual y el aparato locomotor. Asimismo, otro de las causas que pueden causar esta condición es la reducción del parpadeo durante el uso prolongado de pantallas. Según la American Academy of Ophthalmology, al mirar dispositivos electrónicos, la frecuencia puede disminuir de unas 15 veces por minuto a entre 5 y 7, favoreciendo la sequedad ocular y síntomas como ardor, irritación y lagrimeo.
Ante ello, las medidas para prevenir la fatiga visual digital están orientadas a disminuir el esfuerzo de los ojos y mantener una adecuada postura frente a las pantallas. Es decir, la AOS aconseja aplicar la regla 20-20-20 y ubicar el dispositivo a una distancia aproximada de 50 a 65 centímetros del rostro, ligeramente por debajo de la línea de los ojos, con el fin de reducir la tensión ocular y muscular. Eso no es todo, también aconsejan parpadear con regularidad, realizar pausas visuales y recurrir a lágrimas artificiales con la finalidad de aliviar la sequedad ocular provocada por la exposición prolongada a pantallas, conforme comparte Infobae.
Una revisión de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) examinó la relación entre la piel y el sistema gastrointestinal, conocida como “eje intestino-piel” (EIP). El estudio señaló que la microbiota de ambos órganos contribuye a sus mecanismos de defensa, pero su desequilibrio puede favorecer la inflamación y asociarse con afecciones como, por ejemplo, dermatitis atópica, psoriasis y enfermedades inflamatorias intestinales.
Asimismo, en entrevista para Infobae, el especialista Fernando Felice señaló que el EIP establece una conexión entre la microbiota, el sistema inmunológico y la piel. Es decir, las alteraciones en el equilibrio intestinal pueden promover procesos inflamatorios y repercutir en el estado de la piel. Eso no es todo, el docente de la UBA advirtió que las alteraciones en la microbiota intestinal podrían agravar afecciones como acné, rosácea, dermatitis y psoriasis. Además, este desequilibrio podría favorecer el envejecimiento prematuro de la piel al afectar el colágeno y la elastina.