Por Redacción EC

El hígado graso se ha convertido en una de las enfermedades hepáticas más comunes, aunque muchas veces avanza en silencio y sin señales evidentes. En los últimos años, los casos han aumentado y su aparición se relaciona principalmente con factores como la obesidad, la diabetes tipo 2 y el consumo de alcohol. Sin una atención adecuada, la acumulación de grasa puede desencadenar un proceso progresivo de deterioro. La enfermedad puede avanzar hacia la inflamación del hígado, fibrosis y, en casos más graves, cirrosis.