Por Redacción EC

Con la llegada de la transición entre el otoño y el invierno, el descenso de las temperaturas empieza a sentirse con más fuerza en distintas zonas del país. Este cambio de clima no solo afecta a las personas, sino también a las mascotas del hogar, que suelen ser más sensibles a las bajas temperaturas y la humedad. Perros y gatos pueden verse más expuestos a resfriados, malestar general o incluso problemas respiratorios si no reciben los cuidados adecuados durante esta temporada. Por ello, especialistas en cuidado animal recomiendan prestar especial atención a su bienestar en los días más fríos. Entre las principales recomendaciones se encuentra mantenerlos en espacios secos y protegidos del viento, evitar los baños frecuentes con agua fría y asegurarse de que cuenten con un lugar cálido para descansar. También es importante reforzar su alimentación, ya que una dieta adecuada ayuda a mantener sus defensas en buen estado.