A diferencia de sus pares japonesas (Toyota, Nissan, Mitsubishi), Honda llegó tarde al segmento de las pick-ups. Y no precisamente porque haya querido, sino porque desde un comienzo tenían en claro que querían revolucionar. 

Y, a decir verdad, lo lograron. Cuando Honda lanzó la Ridgeline en 2006, producida en la planta que Honda tiene en Lincoln, Alabama, sorprendió por su plataforma monocasco (de una sola pieza) en vez de la carrocería sobre bastidor (como las comunes). También por su suspensión independiente en ambos ejes, dejando de lado los clásicos muelles.

Si bien los puristas desconfiaron, Honda no creó la Ridgeline específicamente para ellos, sino más bien para satisfacer las necesidades de personas a las que les fatigaba manejar una pick-up, pero que eventualmente las requería por el espacio de carga.

Conoce más detalles de la Honda Ridgeline en la galería adjunta. Lee la reseña completa en nuestra edición impresa (Ruedas 642). 

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