Algunos frutos secos, como las almendras o las nueces, son una magnífica fuente de magnesio. (Foto: Difusión)
Algunos frutos secos, como las almendras o las nueces, son una magnífica fuente de magnesio. (Foto: Difusión)
Por Redacción EC

Somos lo que comemos. Esta es una frase muy común, pero pocos entienden el gran mensaje que esconde detrás. Desde hace muchos años, se investiga sobre los efectos que tienen algunos alimentos en nuestro organismo y ha quedado demostrado que no son tan solo efectos físicos, sino también psicológicos.