Las manos sucias de Alberto Fujimori y su hija Keiko al subir la reja de Palacio es una imagen icónica tomada por la fotógrafa Verónica Salem.
Las manos sucias de Alberto Fujimori y su hija Keiko al subir la reja de Palacio es una imagen icónica tomada por la fotógrafa Verónica Salem.
Por Ricardo Uceda

La investigación de las firmas falsas significó muchísimo por la trascendencia de lo que estaba en juego y por la intensidad con la que había que investigar. Fue un trabajo hecho en un corto plazo, en el que todos los miembros del equipo de la Unidad de Investigación tuvieron que trabajar más de 10 horas diarias. También representaba un reto demostrar que había habido esa falsificación, considerando que, pese a que teníamos testigos importantes, debíamos lograr construir evidencia con la que fuera imposible negar la gran falsificación que se había realizado. Y así lo hicimos.