La diva mexicana en su llegada al Hotel Crillon, en junio de 1963, para brindar una conferencia de presa. Foto: Archivo Histórico El Comercio.
La diva mexicana en su llegada al Hotel Crillon, en junio de 1963, para brindar una conferencia de presa. Foto: Archivo Histórico El Comercio.
/ EL COMERCIO
Por Nora Sugobono

De todas las frases deliciosas, eternas, que salieron alguna vez de la gloriosa boca de María Félix (Sonora, México, 1914) existe una en particular que la define a la perfección. “Nunca he querido a nadie como me quiero yo a mí misma, entonces nadie ha podido hacerme sufrir”, dijo alguna vez la diva del cine. Se mantuvo fiel a este precepto hasta el final de sus días: ella siempre, siempre, fue lo más importante.

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