La crisis que vive el Perú hoy es innegable. Nos enfrentamos a una economía estancada y una constante inestabilidad que nos afecta a todos. Uno de los principales motivos de esta crisis es que el diálogo entre los empresarios y el Estado se ha visto interrumpido desde hace varios gobiernos. El precio que estamos pagando por haber dejado de lado al sector privado en la construcción del país es un año sin crecimiento. El próximo podría ser aún peor, si es que la amenaza del fenómeno de El Niño se vuelve realidad.