"Venezuela: ninguna cenicienta", por Ricardo Montoya [OPINIÓN]
"Venezuela: ninguna cenicienta", por Ricardo Montoya [OPINIÓN]

La verdad está frente a los ojos de quien quiera verla. No siempre los números reflejan la realidad en su justa dimensión. Esta de hoy se ubica, a leguas, de lo que muestran sus pobres 5 puntos en la Eliminatoria. La federación Vinotinto ha apostado por un trabajo a mediano plazo que persigue no solo que sus selecciones asistan con frecuencia a los mundiales, sino que su propuesta tenga una identidad nueva que coincida con la estética. De paso, pretenden olvidar ese fútbol efectivo pero ríspido que los dejó en el umbral de la última Copa del Mundo.

► 

“Cuando sabes dónde vas el universo te abre el camino”, afirma Sartre, y los llaneros parecen tener claro el lugar hacia dónde dirigir sus esfuerzos. Hoy, la selección peruana de Ricardo Gareca no se enfrenta al colero del continente, aunque las estadísticas así lo afirmen. Esta noche Perú se va a medir con un equipo todavía en proceso de construcción, pero que tiene jugadores de muy buen pie y en franco crecimiento. La de Maturín es una prueba muy seria para el ‘Tigre’ y sus hombres.

Venezuela fusiona jugadores de linaje con apariciones importantes. A la experiencia del ‘General’ Tomás Rincón (Juventus, 29 años), Oswaldo Vizcarrondo (Nantes, 32), el ‘Lobito’ Alejandro Guerra (Palmeiras, 31) y Salomón Rondón (West Bromwich Albion, 27) se les suma el presente de varios jóvenes que militan en algunas de las ligas más importantes del planeta: Juan Pablo Añor (23), Adalberto Peñaranda (19) y Christian Santos (27) juegan en la Primera División de España; Rómulo Otero (24) en el Atlético Mineiro de Brasil, José Manuel Velázquez ( 24) en el Nacional portugués, Rolf Fletscher ( 26) en el Zaragoza español, etc. Además, dentro de ese grupo destaca Josef Martínez (23), quien atraviesa una racha goleadora en la MLS norteamericana con el Atlanta United que dirige el ‘Tata’ Martino.

En la nómina de Rafael Dudamel hay algunos menores de 20 años, con posibilidades de jugar algunos minutos contra la Blanquirroja; el arquero Wuilker Fariñez (Caracas, 19) y el media punta Yefferson Soteldo (Huachipato, 19), quien fuera la máxima estrella del Sudamericano Sub 20 de Ecuador, parecen fijos contra el equipo de Gareca. Los dos clasificaron con la selección bolivariana al Mundial de Corea del Sur. Otras alternativas son el delantero del Málaga español, Adalberto Peñaranda, y el volante ofensivo Yangel Herrera. Ellos son los cuatro jugadores del mañana que integran hoy el plantel Vinotinto para esta jornada doble.

Dudamel se ha permitido el lujo de dejar fuera de la lista a Jefferson Savarino, de notable actuación en la Copa Libertadores con el Zulia; y también a su compañero, el inconstante pero enormemente talentoso Yohandry Orozco. Además, por decisión propia, el francotirador Juan Arango no viste más la camiseta nacional.

Si es tan rica en figuras, ¿por qué, entonces, Venezuela ya prácticamente se despidió del Mundial Rusia 2018? La respuesta tiene dos ejes fundamentales. Primero, por el conflicto con el ex seleccionador nacional Noel San Vicente. Y, después, por un obligado proceso de recambio generacional. En la búsqueda de una filosofía futbolística distinta, más cercana al buen juego y menos propensa a la fricción, la selección llanera perdió confianza y buenos resultados. Lo hecho por sus representativos nacionales en los últimos Sudamericanos Sub 17 y Sub 20, la fi gura de Dudamel como cabeza de esta metamorfosis, la permanente aparición de jugadores con talento y el paulatino acople a este nuevo libreto futbolístico le están devolviendo a los venezolanos la fe perdida en el proceso.

La Vinotinto es el equipo del futuro, pero todavía no ha logrado cuajar una actuación redonda en esta Eliminatoria rumbo a Rusia 2018. Están en esa búsqueda. Frente a ellos, la fuerza vital que transmite el fútbol es un aliciente para los jugadores de la selección peruana, que saben que si repiten lo que hicieron contra Paraguay en Asunción tienen muchas posibilidades de hacer sonreír nuevamente a su país. La gente los necesita. Gritar gol, a veces, puede tener propiedades curativas.

LEE TAMBIÉN...