(Foto: Juan Ponce)
(Foto: Juan Ponce)
Claudia Inga Martínez

Tras la seguidilla de compras que realizó Costeño Alimentos, filial de la gigante brasileña Camil, la compañía se abocó estos años en poner a punto su infraestructura. Así, este 2018 retoma su plan de lanzamientos bajo la marca Costeño.

Jorge Alfaro, gerente general de la empresa, detalla a Día1 sus planes y cómo los lleva a cabo, pese a la contracción al consumo que ha impactado también al sector arrocero. 

Luego de las adquisiciones realizadas hace unos años, Costeño Alimentos anunció que se enfocaría en repotenciar la planta de Sullana. ¿Avanzaron con ese plan? 

Así es. A eso nos hemos abocado en los últimos tres años: repotenciar y hacer crecer nuestra unidad de molino en Sullana y trabajar con los agricultores a fin de manejar mejor nuestro arroz nacional. 

¿Todo el arroz que utiliza la compañía se produce en sus molinos del Perú? 

Sí, hoy nos autoabastecemos al 100%. El arroz se origina en nuestra infraestructura y todavía tenemos un pequeño techo para seguirnos abasteciendo. Antes, además de la producción de nuestro molino, teníamos que comprar insumos de otros proveedores.  

¿Ya no será necesario recurrir a terceros? 

Si el mercado se expande, tendríamos que comprar arroz elaborado por otros proveedores y, llegado el momento, pensar, por qué no, en otra unidad de molino.  

¿También en el norte? 

Habrá que hacer una evaluación, porque dependemos de la producción de los valles arroceros. No lo hemos visto aún. Primero esperamos que el consumo, que cayó a su punto más bajo en los últimos siete años, se reactive. Para este 2018, ya con las inversiones realizadas, hemos decidido ampliar nuestro portafolio y diversificarnos.

¿Qué se viene para el portafolio? 

Dentro de 30 días, ingresaremos a una categoría nueva para nosotros, pero usando nuestros propios insumos.  

¿Qué categoría? 

En un mes lo anunciaremos. Se trata de un producto masivo y saludable, para el que nos estamos preparando hace un año y hemos implementado una línea de producción en nuestra planta del Callao.

¿Se lanzará con la marca Costeño?

Sí, bajo la marca Costeño. Aunque ya lo tenemos en otros mercados con el grupo Camil, será nuevo para nosotros en el país.

Además de esta nueva categoría, ¿veremos también extensiones de línea este año?

Apuntamos a seguir desarrollándonos en las categorías donde estamos y la primera novedad vendrá por aceites. Hoy, lanzamos oficialmente nuestro aceite de arroz Costeño. 

Esto les permite aprovechar uno de sus principales insumos.

Sí, pero en este caso no se produce acá, sino fuera del país. El producto nace del salvado de arroz y proviene de nuestra empresa hermana Saman, también del grupo Camil, en Uruguay. Allá se consume mucho el aceite de arroz, no tanto el de soya como en el Perú.

¿A qué consumidores están apuntando?

Está dentro del grupo de aceites especiales, por lo que es un producto ‘premium’. Apunta a consumidores que buscan alternativas saludables, con propiedades específicas.

¿Cuánto representa este segmento de aceites especiales dentro de la categoría?

Este segmento creció durante el año pasado. No obstante, según las últimas cifras que hemos visto, no vemos que será igual este año. Pero nosotros no salimos con un producto pensando en lo inmediato, sino viendo el largo plazo. Confiamos en que retomará su crecimiento y alcanzará una buena participación, como en otros mercados. 

¿Este decrecimiento también está relacionado con la contracción del consumo?

Sí, está relacionado con ello. La contracción la han sentido todas las categorías.

En este escenario, ¿qué participación de mercado podrían captar en tres años?

En el segmento de aceites especiales, donde están el de oliva, el de soya y otros, yo creo que rápidamente deberíamos captar entre el 10% y 20% de ese mercado, por calidad, características y precio atractivo.

¿Cómo lograr un precio más barato en el segmento ‘premium’?

Este proyecto lo estamos madurando hace poco más de un año. Estamos consiguiendo un buen proveedor, abastecedor de producto y toda nuestra cadena está siendo eficiente para lograr ese precio atractivo.

En cuanto a las otras marcas del portafolio, ¿veremos novedades?

Por el momento, no. El año pasado hicimos cambio de imagen a Paisana, Molino Rojo, así como de Hoja Redonda. 

¿Cómo hace Costeño Alimentos para lidiar con la fuerte caída del consumo?

Estamos tratando de ser más eficientes en nuestros costos y, en algunos casos, reducir nuestros márgenes para estar en este mercado tan competitivo, donde también tenemos que medirnos con los informales.

¿El sector tuvo que aumentar precios al consumidor final?

Yo creo que hubo aumento de precios entre 2% y 5%, dependiendo del momento. Nosotros tratamos de mantener el precio al consumidor.

¿Cuáles son las proyecciones del mercado arrocero? La competencia principal del sector sigue siendo el granel. 

Así es. Yo creo que el sector arrocero, por las condiciones actuales del mercado, se va a mantener en lo que estimamos hoy en día: 85% de arroz a granel y 15% de embolsado.  
Hay que pensar en el consumidor, muchas veces quien consume a granel está expuesto a que le vendan productos que no son arroz.

¿Ese balance ha variado últimamente con la caída del consumo? 

Se ha mantenido en los últimos cinco años. Claro que tuvimos momentos más bajos en el 2006, donde era alrededor de 9%, pero en los últimos años no hubo evolución.  

¿Cómo ha respondido entonces el consumidor a la desaceleración económica? ¿Migrando a otras marcas?  

Lo que hemos visto en los estudios es que hay consumidores que cambiaron de marcas dentro de los embolsados. Pero hay otros consumidores que ya compraban marcas más baratas dentro de embolsados y que ahora se han vuelto duplicadores: consumen embolsados y granel. Pese a ello, notamos que el arroz a granel también ha caído. El consumidor está comprando menos. 

¿Esta migración la vieron dentro de las mismas marcas del portafolio, que tienen el 52% del mercado de arroz? 

Sí. Nosotros seguimos con la misma participación de mercado, pero notamos un cambio en el mix de venta de nuestras marcas.

Pese a la contracción del sector, ¿Costeño Alimentos alcanzará la meta que se trazaron para el 2019, de tener un 40% de sus ventas provenientes de provincias?

Es una meta que aún tenemos, pero no creo que la lleguemos a cumplir en el 2019, va a tomar un poco más de tiempo. Cuando hicimos esas proyecciones, la situación del país era distinta. En los últimos dos años hemos tenido mucho ruido político y eso ha impactado. En tanto, seguimos reforzando nuestra distribución y venta en provincias con nuestros socios estratégicos.

¿Evalúan tener una distribución más directa en el futuro?

Ahora está funcionando bien con los socios, pero podría ser mejor y a eso apuntamos. No lo descartamos.

¿Cuánto costaría montar un centro de distribución como el que tienen en el sur?

Alrededor de US$1,5 millones, entre local, almacén y personal.

En lo que va del año, ¿la compañía avanza en ventas? ¿Se podrá repetir el crecimiento de 6% del año pasado?

Estamos creciendo menos. Tengo la expectativa de que esto se revierta y empiece a girar. Mi presupuesto está para vender más, voy a pelear por ello hasta que cierre el año. En el 2017, crecimos 6% en volumen y 5% en precio, cuando vimos un salto para atrás en precios. En lo que va del año, estoy decreciendo 3% en volumen frente al año pasado y en facturación un poco más, pero confiamos en que se revierta.

¿Podrían volver a salir de compras?

Ahora estamos en el proceso de la consolidación interna. En las condiciones actuales del mercado, no podemos pensar en compras, sino en el consumidor y en las ventas.

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