En el Perú, Quicorp es dueño de Química Suiza, Cifarma, BTL, Mifarma, Fasa, entre otras marcas.
En el Perú, Quicorp es dueño de Química Suiza, Cifarma, BTL, Mifarma, Fasa, entre otras marcas.
Gonzalo Carranza

Director general de LLYC Lima

Leslie Salas Oblitas

Con US$583 millones, el Grupo se hizo de , el holding dueño de y de Química Suiza. Aunque este último grupo negó repetidas veces su venta en las últimas semanas, la operación era un secreto a voces, pues el proceso comenzó hace más de ocho meses.

InRetail, el brazo retailer de Intercorp, anunció el cierre de la transacción la tarde del viernes 26. Fue un proceso en el que también participaron competidores estratégicos regionales y con fondos de inversión, liderado desde el lado de los vendedores por Credit Suisse.

“Ha sido muy peleado”, afirma Rafael Dasso, gerente general de Inkafarma, la subsidiaria de ‘retail’ farmacéutico de InRetail. “Tengo la impresión de que los vendedores han valorado que seamos un grupo peruano, que no está entrando para luego vender y que vamos a desarrollar a la gente”, añade.

MODELOS EN PUGNA

Una primera consecuencia del ‘deal’ es la casi total consolidación del mercado de cadenas de farmacias modernas. Tras un intenso proceso de fusiones y adquisiciones iniciado en el 2011, hasta la semana pasada la competencia estaba signada por la guerra entre y Mifarma.

La característica distintiva de la competencia era la pugna entre dos modelos, que derivó en lo que algunos llamaron una “guerra de precios”. Inkafarma apostó por tener precios bajos todos los días (“everyday low price”), mientras Mifarma enfatizó las promociones y descuentos (“high and low pricing”).

Si bien ya no habrá motivos para seguir la guerra, Dasso enfatiza que Inkafarma seguirá priorizando el control de costos para poder mantener sus precios bajos, penetrar nuevos mercados y competir con el otro gran jugador de la venta de medicamentos: las boticas independientes que, en gran medida, operan informalmente.

Así, Rolando Arellano, presidente ejecutivo de Arellano Marketing, destaca que la gran ganancia para InRetail estará en las eficiencias producto de la consolidación. La nueva operación podrá eliminar locales redundantes en ubicaciones demasiado saturadas, ganará escala en sus procesos de adquisiciones y hará sinergias con otros negocios de Quicorp vinculados al mundo farmacéutico.

Por otro lado, las pequeñas cadenas que han sobrevivido a la consolidación (Boticas & Salud o Universal, por ejemplo), así como las farmacias independientes, podrían recibir mejores condiciones por parte de la industria farmacéutica, considerando que a esta le será más difícil negociar con Inkafarma. Esta situación también disminuiría la presión hacia un alza de precios, explica Arellano.

MIEDO A LA CONCENTRACIÓN

La reacción inmediata en redes sociales y de parte de algunos líderes de opinión a la compra ha sido de preocupación, por la mayor concentración, que derivaría en una eventual alza de precios. El mercado de medicamentos es políticamente sensible y el ambiente ya estaba caldeado antes del anuncio, tras la presentación de un nuevo anteproyecto de ley de control de fusiones y adquisiciones por parte del parlamentario Jorge del Castillo.

Sin embargo, Dasso afirma que absorber a Mifarma no elimina la competencia y que los precios bajos de Inkafarma se mantendrán, pues le resulta estratégico hacerlo.

En conversación con Día1, Dasso muestra una fotografía de un local de Inkafarma en Villa María del Triunfo, absolutamente rodeado de boticas independientes. “Uno no se lo imagina, pero hay 11 mil boticas en el Perú”, exclama el ejecutivo. Tras la compra, InRetail acumula en total 2.043 puntos de venta.

Por otro lado, la ambiciosa estrategia de penetración de Inkafarma hizo que este fuera el único jugador moderno en alrededor de 90 distritos, según Dasso. “En algunas localidades, están la comisaría, la parroquia e Inkafarma. No hay nadie más”, sentencia el ejecutivo. La intención de Dasso es penetrar en localidades incluso más pequeñas y para lograrlo es necesario llegar con precios (y costos) bajos.

Además, el mercado no tiene barreras a la entrada de nuevos competidores. La propia Inkafarma ha podido abrir “una botica cada tres días en los últimos cinco años”, a decir de Dasso. El caso de Tambo+, que en unos meses ha abierto 200 locales de tiendas de conveniencia en Lima, se suma a la idea de que un grupo con espaldas puede expandir rápidamente un negocio ‘retail’.“En estas condiciones el mercado se vuelve más apetecible”, afirma Arellano.

“A los inversionistas les es mucho más interesante luchar contra un solo competidor que contra dos o cuatro”.

RETOS TRAS LA COMPRA

Antonio Castro, socio de The Retail Factory, afirma que la idea de InRetail de seguir operando Inkafarma y Mifarma como marcas independientes es estratégica de cara al consumidor. Sin embargo, para Arellano, esta estrategia implica un riesgo. “Son tan parecidas que es difícil que puedas sacarle valor y diferenciarlas”, puntualiza.

En ese sentido, Dasso refiere que, además de mantener los modelos de ‘pricing’ de cada marca, Mifarma ampliará su variedad de productos, mientras que Inkafarma redoblará la apuesta por marcas propias.

Castro sostiene que ambas acciones son cruciales para el crecimiento orgánico. “En otros países las farmacias son centros de experiencia que han desarrollado categorías como belleza y cuidado personal”, anota.

Marco Contreras, jefe de análisis de Kallpa SAB, dice que hay todavía potencial de crecimiento para las cadenas. De hecho, estima que las ‘same store sales’ (ventas sin contar nuevas tiendas) regresarían a un ritmo de crecimiento entre 3% y 4% este año.

La compra está cerrada, pero los desafíos siguen abiertos.

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