“Por cada dólar invertido, hemos logrado atraer más de US$6 de inversionistas privados para apoyar estas iniciativas”, dice Álvarez. (Foto: Soledad Cisneros/PIR)
“Por cada dólar invertido, hemos logrado atraer más de US$6 de inversionistas privados para apoyar estas iniciativas”, dice Álvarez. (Foto: Soledad Cisneros/PIR)
Manuela Zurita

Con US$4,6 millones desembolsados en las firmas agroindustriales Phoenix Foods y Wasi Organics y la plataforma de educación en línea Crehana, el fondo global Acumen proyecta sumar hasta tres empresas peruanas a su portafolio en el 2020. Lo hará siguiendo la filosofía de la con impacto’ y enfocándose en firmas vinculadas al sector rural, que operen en los tres sectores que califica como prioritarios: educación, y energías renovables.

Así lo cuenta a Día1, Santiago Álvarez, partner y director de inversiones de Acumen Latam Capital Partners, quien explica que por ‘inversión con impacto’, entienden a aquellos negocios que consideran no solo el retorno de los inversionistas, sino también el social y ambiental. “La inversión de impacto es donde uno dice ‘quiero ir más allá, quiero que el negocio tenga consideración no solo con los inversionistas, sino con todos los stackeholders’”, define.

Para generar evidencia de los resultados, Acumen ha desarrollado una metodología que permite evaluar el impacto a partir de la recolección de datos en línea de ‘abajo hacia arriba’, dice. “Permite recoger información sobre cómo los usuarios se están beneficiando, cómo están percibiendo el servicio y poder comunicar eso a la empresa como un feedback”, añade.

EL OTRO PILAR

Otro fundamento de la filosofía del negocio de Acumen es el ‘capital paciente’, apunta Álvarez. Al respecto, indica que los desembolsos –que van de US$1 millón a US$3 millones por empresa– contemplan plazos de retorno de entre 8 y 9 años, en el caso de los proyectos en etapa temprana, y de entre 5 y 6 años para aquellos más maduros. “No todos los sectores y empresas pueden tener un crecimiento como el de las empresas de tecnología de Silicon Valley”, explica.

Aunque reconoce que dicho enfoque supone asumir etapas iniciales en rojo, la expectativa es que la rentabilidad de sus inversiones en general sea de doble dígito.

Con seis años de operaciones en la región y 12 proyectos activos, hasta ahora la tasa de mortalidad es 0, informa. “Los retornos se verán en los próximos años. Esperamos probar la tesis”, sostiene.

DATO

►El fondo se alinea a los ODS 4 (Educación de calidad), 7 (Energía asequible y no contaminante) y 8 (Trabajo decente y crecimiento económico).