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La implementación de la auditoría forense de la nueva refinería de Talara es un proceso que ha experimentado tres postergaciones sucesivas y una anulación que no fue debidamente comunicada a la opinión pública: la de la brasileña Alvarez & Marsal Consultoria em Engenharia Ltda., empresa que se adjudicó la auditoría en noviembre pasado.
La implementación de la auditoría forense de la nueva refinería de Talara es un proceso que ha experimentado tres postergaciones sucesivas y una anulación que no fue debidamente comunicada a la opinión pública: la de la brasileña Alvarez & Marsal Consultoria em Engenharia Ltda., empresa que se adjudicó la auditoría en noviembre pasado.
Este Diario supo, en efecto, que la gerencia general de Petro-Perú anuló esta buena pro (10 de abril), aduciendo que la brasileña presentó “información inexacta”, tras lo cual retrotrajo el proceso “hasta la etapa de evaluación de propuestas”, es decir, a fojas cero.
Oposición a la auditoría
Sirva todo esto para entender el contexto en el cual reportamos el malestar que la actual administración de Petro-Perú siente por la realización de la auditoría forense, como lo manifestó el mismo presidente de la estatal, Edmundo Lizarzaburu, ante el Congreso de República el pasado 12 de mayo.
“Si seguimos hablando de auditorías forenses lo que vamos a hacer es complicar a la empresa, porque el mercado internacional va a empezar a pensar que hay algo oculto”, dijo, tras advertir que “eso de andar sonando con auditorías forenses a quién dañan es a Petro-Perú, y eso no corresponde”.

Remarcó que una auditoria forense, en el actual contexto de fragilidad financiera, atenta contra la tranquilidad de los trabajadores de la empresa, de los bonistas y “de todos los participantes del ecosistema”.
Es más, criticó a Alejandro Narváez, ex presidente de Petro-Perú, por no haber “leído todas las actas” que respaldan el otorgamiento de la buena pro a Alvarez & Marsal Consultoria em Engenharia, y por haber iniciado una auditoría que “no tiene sustento”.
Y es que, enfatizó, una premisa importante para una auditoria forense es “tener evidencia clara y tácita” de la comisión de un delito.
“Si no la hay, no se puede hacer una auditoría forense. Y si la hay, por favor hágame la denuncia hoy mismo, pero no ante Petro-Perú, porque hay un canal de denuncias para ello, y ese canal es la Fiscalía y el Ministerio Público”, dijo a Narváez.
Respuesta
En vista de todo lo indicado por el señor Lizarzaburu en el Congreso, este Diario reportó que el proceso no iba más con la actual administración de la estatal en el artículo titulado: ‘Petro-Perú: Su presidente dice no a la auditoría forense de la refinería de Talara’.


Como respuesta a esta nota periodística, el funcionario envió una carta a El Comercio señalando que él nunca dijo “que la auditoría no irá más” por lo que solicita rectificar la publicación en el plazo de 24 horas, reservándose el derecho de “adoptar de inmediato las acciones legales” que la ley le franquea.
Este Diario no entrecomilló la frase en cuestión por no ser una cita textual. Consideramos, sin embargo, que condensa cuanto Lizarzaburu dijo ante el Congreso, donde manifestó que la auditoría forense “carece de sustento” y que solo puede ser iniciada a partir de una denuncia ante la Fiscalía o la Contraloría General de la República.
Saludamos que precise ahora que el proceso no se encuentra cancelado, suspendido ni paralizado; y que especifique que su opinión contraria a la auditoría no contrarresta su deber de ejecutar lo dispuesto por el directorio de la empresa.
“Dejo en claro y ratifico que no he propuesto ni propondré que este proceso sea cancelado. Todos los miembros actuales del directorio respetaremos los acuerdos adoptados en su oportunidad”, indicó en la carta enviada a nuestra redacción.
CAMBIOS GERENCIALES
Asimismo, el presidente de Petro-Perú emplazó a demostrar que los recientes y masivos cambios gerenciales dispuestos por su directorio están orientados a estorbar la auditoria forense y a derogar el DU que dispone la reorganización de la empresa estatal.

Nuestras afirmaciones se basan no en una, ni en dos, ni en tres, sino en múltiples declaraciones de fuentes a la interna de Petro-Perú que dicen estar alarmados por el cambio de rumbo que viene adoptando la empresa en lo que concierne a su restructuración. Y también, en misivas enviadas por Proinversión a la presidencia de Petro-Perú, alertándola de las consecuencias adversas que se seguirán si continúa realizando cambios en la alta administración.
Y es que dichas movidas – ejecutadas en gran parte durante la gestión de Lizarzaburu - han permitido el retorno de los gerentes y funcionarios que han estado involucrados en “las decisiones que han llevado a que Petro-Perú se encuentre en su situación actual”, sostiene una de las muchas fuentes consultadas.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.











