En la misma esquina donde operaba su sede anterior, una modesta casona de un piso incendiada en el gobierno de Leguía, se construyó la sede de El Comercio. Los arquitectos Felipe González del Riego y Enrique Rivero Tremouille fueron quienes diseñaron los planos. La obra duró tres años y se inauguró el 16 de diciembre. (Archivo Histórico El Comercio)
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La capital que celebraba el centenario
Por Enrique Planas

“Los grandes progresos de la ciudad de Lima”, titula su entusiasta nota el redactor del diario El Comercio, en su edición histórica del 9 de diciembre de 1924. Procederá luego a contar, hiperbólicamente, la obra “inteligente, tesonera, práctica y patriótica” que sumará al prestigio de la capital: el Gran Hotel Bolívar.  Arte italiano, lujo francés, refinamiento alemán y confort estadounidense. El “progreso” era eso: construir grandes edificios a la manera de las ciudades industrialmente desarrolladas, lo que en Lima sucedía con pasmosa lentitud.