Augusta Sarria. Muestra virtual de la artista peruana consiste en 12 cuadros en técnica mixta sobre papel algodón en tela. Foto: El Comercio.
Augusta Sarria. Muestra virtual de la artista peruana consiste en 12 cuadros en técnica mixta sobre papel algodón en tela. Foto: El Comercio.
/ DANTE PIAGGIO
Por Czar Gutiérrez

La primera vez que se arrodilló el hombre fue ante una piedra. Probablemente porque la vio llegar como una bola de fuego. Una estrella que cae es un regalo de los dioses, sin duda. O acaso la mismísima deidad personificada en granito. Por eso todos los clanes y tribus tenían sus piedras sagradas. Una piedra lanzada al aire era el santo y seña de los romanos cuando invocaban a Júpiter. Beth-el es la roca sagrada de los árabes, el betelio para los sirios. El Cipo de Horus era la estela de granito que los egipcios usaban como antídoto mágico contra el veneno del escorpión. En la India todavía se estila poner a una piedra como testigo.