“Galleta” de Kim Sun Mi: literatura juvenil de Corea para el mundo
La historia de un adolescente sensible convirtió a Kim Sun Mi en un fenómeno editorial en su país y ahora su obra llega a toda Latinoamérica. Luces habló con la autora en su visita por la FIL 2026.
El novelista usa su propia vida como insumo. Transforma las experiencias, les pone otro rostro, cambia y corta donde haya que hacerlo. Aun así, entre el humo y los espejos, este truco de magia tiene algo de verdad. Así pasó con la surcoreana Kim Sun Mi, famosa en su país por “Galleta”, novela juvenil que parte de una experiencia personal. En la universidad un candidato a pretendiente le dijo en su cara que “no tenía presencia”. Más que insulto, fue una descripción precisa: calladita y retraída, no se le daba bien tratar con la gente. Ella no olvidó sus palabras.
El novelista usa su propia vida como insumo. Transforma las experiencias, les pone otro rostro, cambia y corta donde haya que hacerlo. Aun así, entre el humo y los espejos, este truco de magia tiene algo de verdad. Así pasó con la surcoreana Kim Sun Mi, famosa en su país por “Galleta”, novela juvenil que parte de una experiencia personal. En la universidad un candidato a pretendiente le dijo en su cara que “no tenía presencia”. Más que insulto, fue una descripción precisa: calladita y retraída, no se le daba bien tratar con la gente. Ella no olvidó sus palabras.
Años después, ella transformó la anécdota en la historia de Seong Jaeseong, adolescente que puede ver a personas invisibles. No son fantasmas; tienen cuerpo, hablan, poseen consciencia. Solo que por el maltrato físico, psicológico o la depresión, se han vuelto “invisibles” para los demás. Seres casi carentes de voluntad. El conflicto del protagonista yace en querer ayudarlos, algo que será mal visto por los incrédulos. Lo tildarán de loco.
“La presencia al final no es algo muy importante, lo más importante es la autoestima, amarse a ti mismo”, cuenta la autora, mediante intérprete, a El Comercio. Estamos en una sala para entrevistas en su hotel; ella pasó por el país en marco de la Feria Internacional del Libro de Lima. Editada por Océano, “Galleta” es la primera de sus novelas traducida al español y seguro no será la última; está inédita la secuela y su popularidad podría crecer más cuando la publiquen en inglés.
En la entrevista Sun Mi utiliza repetidamente la expresión “protegerse sí mismo”; al menos la intérprete, refiriéndose a la autora en tercera persona, así lo expresa. En la novela los personajes que se convierten en “galletas” —término que describe lo frágiles que son— fallan en hacerse respetar, pero tampoco es que ellos tengan toda la culpa. El libro, en el fondo, podría interpretarse como una crítica a la sociedad surcoreana, donde se prioriza el bien común y no tanto el individual. Se lo decimos y en respuesta ella se refugia en el tema de la salud mental, que todavía es un tabú en su país.
“El gobierno está cambiando poco a poco para apoyar ese tema, pero igual las autoridades son de generaciones anteriores, tienen el mismo pensamiento”, sostiene la escritora.
Kim Sun Mi ya publicó la secuela de "Galleta", que de momento solo está en idioma coreano.
/ César Campos
El adulto como enemigo
Seong Jaeseong tiene un núcleo de amigos que lo respalda, gente de su edad. Con los adultos en su vida las cosas son más difíciles. Está la madre que solo quiere cuidar las apariencias, el padre que altera a la familia y a la menor provocación expulsa al hijo de casa, vecinos que faltan el respeto a todo el edificio, el médico que no se pone del lado del paciente. Esto se corresponde con la tradición de la literatura juvenil donde el adulto es un ser antagónico. Para el cierre de la novela, las cosas cambian un poco. Hay un ejercicio de ponerse en los zapatos del otro.
¿Los adolescentes son demasiado severos con los adultos? Ante la pregunta, Sun Mi habla de la empatía, de las redes sociales y cómo pueden afectar la percepción de estas personas en desarrollo. Aunque reconoce que los jóvenes de hoy son más inteligentes que las generaciones pasadas; más informados de lo que pasa en el mundo también. “Galleta” también es así; la novela se entiende en el contexto de un mundo donde hablar de los sentimientos es cada vez más común. Donde no cerrar el corazón sea la norma.