Por Diana Mery Quiroz Galvan

En 2014 una iniciativa que buscaba acercar, dar a conocer e integrar la música y cultura de las montañas del mundo tuvo su primera edición en Perú. Pasado el tiempo y tras los obstáculos que significaron la pandemia y la convulsión política-social del país, el Festival Internacional de Música de Alturas (FIMA) vuelve a la presencialidad tras cuatro años desde su último concierto en la capital peruana. Esta vez, el evento tiene una carga emotiva importante pues, además de traer a grandes representantes del folclor contemporáneo le rinde homenaje a Rici Lake, promotor del festival que falleció en febrero pasado, este 7 de mayo en el Gran Teatro Nacional.