La viajera inmóvil

Imaginar a la señora Boluarte queriendo desdoblarse no es tan difícil.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    El cordón de plata no se parece a una pulsera Cartier, pero es fácil figurarse a la señora Boluarte dando un respingo ante su sola mención. Alguien, en efecto, pudo haberle sugerido echar mano de ese recurso cuando, hace dos años, se encontraba interna en la clínica del doctor Cabani, provocando en ella cierta confusión. El referido cordón, sin embargo, no es ninguna joya, sino el supuesto vínculo que se establece entre nuestro cuerpo y nuestro espíritu cuando este último decide emprender un viaje astral. La creencia en esa prodigiosa cuerda y en las excursiones que permite es antigua y se encuentra testimoniada en diversas culturas, pero cobró vigencia en Occidente a mediados del siglo pasado, cuando el fabulador británico Cyril Henry Hoskin publicó una serie de libros esotéricos bajo el seudónimo de Lobsang Rampa. Ese nombre, sostenía Hoskin, era el de un lama que había reencarnado en él y le inspiraba una cháchara abundante sobre asuntos como el tercer ojo, el manto azafrán y, por supuesto, el cordón de marras.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: