¿Qué sientes cuando percibes que una injusticia ha sido cometida? Lo más probable es que sientas rabia contra quien percibes que ha cometido dicha injusticia. La psicología evolutiva ha documentado que la rabia se desarrolló para detectar “tramposos” –quienes se benefician de un sistema de intercambio social sin contribuir– y recalibrar su conducta hacia la cooperación (Petersen, Sznycer, Cosmides & Tooby, 2012). Esta emoción se activa sobre todo cuando el daño se percibe como intencional: atribuido a la desidia de alguien, genera rabia (Petersen, 2010). En la antigüedad, cuando los recursos eran escasos y debían compartirse para asegurar la subsistencia del grupo, si había un defector, se buscaba corregir su conducta expresándole rabia.
¿Qué sientes cuando percibes que una injusticia ha sido cometida? Lo más probable es que sientas rabia contra quien percibes que ha cometido dicha injusticia. La psicología evolutiva ha documentado que la rabia se desarrolló para detectar “tramposos” –quienes se benefician de un sistema de intercambio social sin contribuir– y recalibrar su conducta hacia la cooperación (Petersen, Sznycer, Cosmides & Tooby, 2012). Esta emoción se activa sobre todo cuando el daño se percibe como intencional: atribuido a la desidia de alguien, genera rabia (Petersen, 2010). En la antigüedad, cuando los recursos eran escasos y debían compartirse para asegurar la subsistencia del grupo, si había un defector, se buscaba corregir su conducta expresándole rabia.
Muchos ya habremos visto los videos virales desde la cuenta del Ministerio de Salud. El ministro Dyer ha recorrido hospitales, almacenes, oficinas, todo para exhibir la enorme ineficiencia estatal que se manifiesta concretamente en pacientes no atendidos a tiempo, que nunca recibieron las medicinas que debían recibir para curar una enfermedad y muchos han perdido la vida en el camino. Medicinas por vencer en almacenes fantasmagóricos, ambulancias empolvadas que estarían listas para las emergencias pero que nunca llegaron a su lugar de destino por absurdos trámites de los gobiernos regionales, funcionarios que operan desde el teletrabajo sin rendición de cuentas, o tomógrafos que no son adecuadamente mantenidos.
La mayoría de peruanos depende del sistema público para cuidar de su salud. Es así que, al visibilizarse a través de las redes sociales que los recursos existen pero no están llegando a su destino por inoperancia burocrática o por simple desdén –y es la desidia, más que la incompetencia, la que despierta la rabia (Petersen et al., 2012)–, la reacción natural es la rabia contra un sistema que hace años viene fallando a la población, rabia contra anteriores gestiones que politizaron este ministerio o que no tuvieron la determinación para cambiar lo que fallaba.
Algunos detractores del gobierno están criticando el uso de estas redes sociales. Sin embargo, es una estrategia ganadora para el gobierno utilizar estos espacios para comunicarse directamente con la población. Además de ello, se emplea una de las estrategias mediáticas más poderosas, conocida como “fijar la agenda” o “agenda setting”, que en otras palabras quiere decir que el gobierno pone la pauta o influye sobre los temas que van a obtener mayor relevancia ante la opinión pública. Además utiliza encuadres o “framing” conocidos como episódicos, es decir, se cuentan historias a través del contenido usual, en vez de dar estadísticas frías que difícilmente el público va a retener. La evidencia experimental confirma que es el contenido específico de una noticia, no solo la exposición mediática, lo que determina la fuerza de este efecto (Miller, 2007). Además, hay que decirlo, la rabia es una emoción movilizadora, que bien canalizada puede ayudar al gobierno a atraer un núcleo de apoyo que puede persistir en los siguientes años. Como dice el dicho, “las primeras impresiones lo son todo”.