No estamos solos

Ellos están entre nosotros... y deberíamos aprovecharlo.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    “Habida cuenta de su evidente superioridad tecnológica, la tentación de trasladarles el poder, por lo menos en el Perú, es grande”.
    “Habida cuenta de su evidente superioridad tecnológica, la tentación de trasladarles el poder, por lo menos en el Perú, es grande”.

    No estamos solos. O, en cualquier caso, no lo estábamos hace mil años. Eso, por lo menos, es lo que se desprende de la presentación que hizo esta semana el ufólogo Jaime Maussan en el Congreso Mexicano de los pequeños cuerpos de dos supuestos “seres no humanos” hallados en nuestro país y cuya antigüedad sería la mencionada. Extraterrestres, sin duda, a los que la muerte sorprendió durante una visita a las líneas de Nazca –maravilla turística local de fama intergaláctica– y que habrían sido sepultados bajo unas algas fosilizadas que impidieron su descomposición. Por supuesto, la sensación de que aquello era un fraude se desató de inmediato. Los mini alien semejaban un sospechoso cruce entre ET y Yoda, y alguien recordó que ya una puesta en escena similar había sido desbaratada en Lima. En el 2020, en efecto, el arqueólogo forense Flavio Estrada, que estudió el dizque “hallazgo” en nombre del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Perú, concluyó que: “los restos de presuntos alienígenas son creaciones fabricadas con huesos de animales y humanos unidos con pegamento sintético”. Un baldazo de agua fría para los responsables del montaje en cualquiera de sus dos ediciones.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: