Floro y fauna

En esta tierra de faroleros, Balcázar no es una ‘rara avis’.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    Escuchar
    00:0000:00
    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    Ilustración: Composición GEC
    Ilustración: Composición GEC

    En una conferencia de prensa ofrecida tras el Consejo de Ministros de esta semana, el presidente José Balcázar afirmó que cada día se vuelve más inteligente. La frase por supuesto despertó cierto escepticismo en el auditorio, pero, quién sabe, a lo mejor estaba diciendo la verdad. Después de todo, mucho margen para ir hacia el otro lado no parecía existir… Lo que sí ha provocado incredulidad absoluta, en cambio, es lo que aseveró a continuación. “Hablo con Kant, hablo con Hegel”, sentenció muy suelto de huesos, apuntando además que se trataba de una costumbre cotidiana. No estaba sugiriendo desde luego que tales diálogos se producían a través de la ouija o algún otro mecanismo de comunicación con el más allá, sino que tiene por hábito revisar las obras de esos filósofos o procesar en su mente los problemas que enfrenta como mandatario de acuerdo con las categorías que ellos alguna vez propusieron. Un intento, se diría, de adornarse con referencias culturosas que lo hagan lucir como un hombre instruido, antes que como el político del montón que todos nos tememos. De hecho, ya habíamos recibido muestras de ese vano afán en la perorata salpicada de alusiones a Platón, Marco Aurelio y Juan de Betanzos que pronunció en el Congreso tras ceñirse la banda embrujada.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: