LatinoaméricaEste resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El sedentarismo se ha convertido en un enemigo silencioso que pone en riesgo nuestra salud mucho más de lo que imaginamos. Pasar demasiado tiempo sentados no solo nos hace sentir más cansados, sino que abre la puerta a enfermedades graves que podrían evitarse con solo seguir una rutina básica. Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una guía definitiva con los minutos exactos de ejercicio que cada persona debe realizar para proteger su corazón, su mente y sus defensas. La advertencia cobra mayor relevancia porque millones de adultos y adolescentes no realizan la actividad física mínima recomendada, aumentando el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares. Conoce cuáles son las pautas oficiales de actividad física y por qué cumplirlas puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.
¿CUÁNTOS MINUTOS DE EJERCICIO RECOMIENDA LA OMS PARA CUIDAR LA SALUD?
La entidad sanitaria internacional segmenta sus requerimientos para optimizar los resultados biológicos. Para los jóvenes de entre 5 y 17 años, la meta es alcanzar una hora diaria de actividad que oscile entre moderada y de alta intensidad, sumando tres veces por semana rutinas que fortalezcan el sistema óseo y muscular.
En el caso de los adultos (18 a 64 años), el objetivo oscila entre los 150 y 300 minutos de esfuerzo moderado semanal, o bien, de 75 a 150 minutos si el entrenamiento es vigoroso; en ambos escenarios, es imperativo añadir dos jornadas de trabajo de fuerza.
Finalmente, para los mayores de 65 años, se mantienen los tiempos de los adultos, pero se integra obligatoriamente la práctica de ejercicios de coordinación y equilibrio tres veces por semana para mitigar el riesgo de accidentes por caídas.

¿POR QUÉ EL MOVIMIENTO CONSTANTE ES LA MEJOR DEFENSA CONTRA LAS ENFERMEDADES?
Respetar los umbrales mínimos de actividad física actúa como un escudo protector contra la mortalidad prematura, reduciendo el riesgo de fallecimiento hasta en un 30% en comparación con personas sedentarias.
A nivel fisiológico, el deporte regular es una herramienta poderosa para evadir afecciones como la obesidad, problemas del corazón y la diabetes tipo 2, además de robustecer las defensas del organismo y la densidad de los huesos.
En el plano emocional y cognitivo, realizar entre dos y seis horas de ejercicio a la semana es un factor determinante para regular los estados de ánimo, mitigar cuadros de ansiedad y potenciar la agudeza mental, lo que se traduce en una existencia más independiente y plena.
¿QUÉ ESTRATEGIAS AYUDAN A COMBATIR EL SEDENTARISMO?
La inactividad se define por periodos largos de bajo consumo energético, generalmente al estar sentados, algo que afecta al 31% de la población adulta mundial. Para revertir esta tendencia, los expertos sugieren “micro-objetivos”, como realizar caminatas breves de cinco minutos por cada media hora de quietud, lo cual genera un impacto positivo inmediato en el azúcar en sangre y la tensión arterial. Asimismo, se recomienda transformar la rutina cotidiana integrando el uso de la bicicleta o priorizando las labores domésticas activas.

¿CÓMO DEBE ADAPTARSE EL EJERCICIO SEGÚN LA EDAD?
Según informa Infobae, los especialistas recomiendan adecuar la actividad física a las necesidades de cada etapa de la vida. En niños y adolescentes, lo ideal es promover actividades dinámicas y recreativas que fortalezcan músculos y huesos. Para los adultos, se aconseja combinar ejercicios aeróbicos con rutinas de fuerza y flexibilidad. Mientras tanto, en las personas mayores se priorizan ejercicios orientados a mantener el equilibrio, la movilidad y la masa muscular, especialmente para reducir el riesgo de caídas y conservar la independencia física.











