

Las lluvias atípicas e intensas en Lima pueden tomar por sorpresa a miles de hogares. Debido a que la infraestructura de la capital peruana no está adaptada para afrontar precipitaciones de gran volumen, los colapsos de techos, las filtraciones y el ingreso de agua a las viviendas se convierten en un riesgo recurrente.
Si tu casa sufre una acumulación de agua por las precipitaciones, actuar con rapidez y orden es fundamental para proteger a tu familia y minimizar los daños materiales. A continuación, te presentamos una guía paso a paso con las acciones inmediatas que debes tomar antes, durante y después de una inundación en la ciudad.
1. Corta la electricidad
El primer paso ante el ingreso o empoce de agua en la vivienda es prevenir cualquier riesgo eléctrico. El agua es un conductor directo de la electricidad, por lo que la prioridad absoluta debe ser neutralizar los circuitos energizados.
- Desconecta la llave general: Dirígete al tablero eléctrico y corta la energía de inmediato. No toques interruptores ni tomacorrientes si ya hay humedad en la zona.
- Usa calzado aislado: Camina únicamente con botas de goma o calzado de suela gruesa. Evita a toda costa andar descalzo o con sandalias en áreas anegadas.
- Desconecta artefactos con precaución: Si los electrodomésticos aún no están en contacto con el agua y puedes hacerlo de manera segura, desenchúfalos y muévelos a zonas elevadas.
- Cierra la llave de gas: Apaga los balones de gas o cierra la válvula del servicio de gas natural para evitar fugas secundarias.
2. Contén el avance del agua y protege tus bienes materiales
Una vez asegurado el entorno, el siguiente objetivo es evitar que el agua siga ingresando y poner a buen resguardo las pertenencias más valiosas de la casa.
- Aísla los puntos de ingreso: Utiliza sacos de arena, bolsas pesadas con tierra o mantas gruesas en la base de las puertas que dan hacia la calle o el patio exterior.
- Eleva muebles y artefactos: Coloca mesas, sillas, televisores y equipos electrónicos sobre tarimas, camas o un segundo piso si dispones de uno.
- Protege documentos e información importante: Guarda títulos de propiedad, DNI, dinero en efectivo y dispositivos móviles en bolsas herméticas de plástico y colócalos en lugares altos.
- Cuidado con el retorno del desagüe: Si notas que el agua de la red pública intenta regresar por las rejillas o duchas, tápalas firmemente con trapos pesados y colócales un objeto de gran peso encima, como ladrillos o baldes llenos.
3. Métodos efectivos para evacuar el agua acumulada en la vivienda
Retirar el agua de forma eficiente ayuda a prevenir daños estructurales en los muros de ladrillo, adobo o losas de concreto.
- Crea vías de descarte: Utiliza escobas, jaladores de agua y recogedores para canalizar el agua hacia la calle o hacia un punto de drenaje funcional.
- Extracción manual o mecánica: Si el volumen acumulado es alto, organízate con baldes o recipientes grandes. En casos graves, la ayuda de una bomba sumergible facilita la tarea rápidamente.
- Atención a los techos planos: En Lima, la mayoría de los techos son losas planas. Si el agua se empoza en la azotea, límpiala con cuidado para evitar que el peso desmorone la estructura o filtre hacia las habitaciones inferiores.
4. Limpieza, desinfección y secado posterior a la inundación
El agua acumulada durante una lluvia urbana suele estar contaminada con polvo, residuos de la calle y aguas servidas. La limpieza posterior es crucial para evitar enfermedades respiratorias y dermatológicas.
- Desinfecta con lejía: Lava minuciosamente paredes, pisos y muebles resistentes con una solución de agua y cloro (lejía) para eliminar bacterias y hongos.
- Ventila todos los ambientes: Abre puertas y ventanas para permitir la circulación del aire. El secado rápido previene la formación de moho en las paredes.
- Desecha insumos contaminados: Descarta cualquier alimento, colchón o prenda que haya estado en contacto prolongado con el agua estancada y que no pueda ser esterilizada.





