Las 3 preguntas que recomiendan los psicólogos para fortalecer una relación de pareja
Las relaciones de pareja enfrentan desafíos constantes, pero la clave para fortalecer el vínculo podría estar en una conversación sincera. Según expertos en psicología, hacerse tres preguntas fundamentales de manera periódica puede ayudar a mejorar la comunicación.
El matrimonio representa para muchas parejas la consolidación de un proyecto de vida en común, una decisión que va más allá de una ceremonia y que implica compromiso, confianza y trabajo constante para mantener viva la relación con el paso de los años. Sin embargo, como cualquier vínculo humano, no está exento de desafíos que pueden poner a prueba su estabilidad. Con el tiempo, las diferencias, la rutina y diversos factores externos pueden generar desgaste en la convivencia, provocando que muchas personas se pregunten qué hacer para fortalecer la relación antes de que los problemas se vuelvan irreversibles. Precisamente sobre este tema, expertos en psicología han analizado cuáles son las señales que permiten evaluar la salud de un matrimonio y las acciones que podrían contribuir a preservarlo. En ese contexto, un reconocido psicólogo plantea tres preguntas fundamentales que toda persona debería hacerse para reflexionar sobre el estado de su relación. Estas interrogantes no solo ayudarían a identificar posibles dificultades, sino también a encontrar oportunidades para reforzar el vínculo y evitar que la unión termine deteriorándose con el tiempo.
El matrimonio representa para muchas parejas la consolidación de un proyecto de vida en común, una decisión que va más allá de una ceremonia y que implica compromiso, confianza y trabajo constante para mantener viva la relación con el paso de los años. Sin embargo, como cualquier vínculo humano, no está exento de desafíos que pueden poner a prueba su estabilidad. Con el tiempo, las diferencias, la rutina y diversos factores externos pueden generar desgaste en la convivencia, provocando que muchas personas se pregunten qué hacer para fortalecer la relación antes de que los problemas se vuelvan irreversibles. Precisamente sobre este tema, expertos en psicología han analizado cuáles son las señales que permiten evaluar la salud de un matrimonio y las acciones que podrían contribuir a preservarlo. En ese contexto, un reconocido psicólogo plantea tres preguntas fundamentales que toda persona debería hacerse para reflexionar sobre el estado de su relación. Estas interrogantes no solo ayudarían a identificar posibles dificultades, sino también a encontrar oportunidades para reforzar el vínculo y evitar que la unión termine deteriorándose con el tiempo.
¿Quieres que tu relación dure para siempre? Psicólogos recomiendan hacer estas 3 preguntas clave
De acuerdo a la información especializada compartida por Mark Travers mediante Forbes, y siendo psicólogo que escribe sobre “temas psicoeducativos como la felicidad, las relaciones, la personalidad y el sentido de la vida”, el matrimonio trae consigo momentos de gran felicidad e instantes también que evidencian complejidad, y puedes resolver realizándote las siguientes 3 preguntas:
1- “¿Estamos creciendo juntos o simplemente coexistiendo?”
- “Las relaciones perduran no porque las personas prometan mantener su compromiso, sino porque se motivan a invertir, participar y desarrollarse”
2- “¿Queremos todavía el mismo futuro juntos?"
- “Cuando dos personas ya no desean el mismo futuro, la desconexión no se debe a falta de amor. Significa que ambas parejas han comenzado a vivir vidas paralelas, con destinos incompatibles”
3- “¿Nos sentimos seguros y vistos incluso cuando peleamos?"
En base a esta última pregunta que debes hacerte para que tu matrimonio perdure, Mark Travers trae a colación un estudio cualitativo de 2024 publicado en Contemporary Family Therapy donde luego de entrevistarse a 90 parejas casadas durante más de 40 años, lograron identificarse 6 estrategias mediante las cuales puedes practicar el fortalecimiento de relación:
“Escuchar a tu pareja con la intención de comprender y reparar, en lugar de defenderte”.
“Retroceder antes de que las palabras o las emociones se descontrolen”.
“Expresar necesidades y sentimientos sin culpar, hacer suposiciones ni ambigüedades”.
Matrimonios duraderos gracias a 3 preguntas es lo que propone Mark Travers a fin de comprender los motivos por los cuales las parejas casadas pueden terminar separándose. (Fuente: iStock)
/ Goodboy Picture Company
“Encontrar un punto medio sin llevar la cuenta ni sacrificar valores fundamentales”.
“Reparar las rupturas antes de que se transformen en un resentimiento más profundo”.
“Dar espacio a las personas cuando lo necesitan, para que el conflicto no sea un daño colateral”.
¿Qué más debes saber sobre esta situación?
Con respecto al matrimonio, vamos a referirnos a continuación a la mejor edad para casarse, y ello gracias al libro llamado “Algoritmos para la vida cotidiana: La ciencia de la informática aplicada a las decisiones humanas” que fue publicado teniendo como autor a Brian Christian y el científico cognitivista Tom Griffiths, quienes como parte del trabajo realizado, abordan el tema de las nupcias, pero enfocado en el año ideal de hombre y mujer para contraerlo.
Es así como dicho estudio basado en ecuaciones y porcentajes matemáticos, determina que antes de dar el gran paso, y decidir casarse con alguien, una persona debe haber completado un 37 % de las metas individuales.
Los algoritmos matemáticos como tal determinados por Brian Christian y Tom Griffiths entre 2016 y 2017, establecen, por ejemplo, que si alguien está buscando su ‘media naranja’ y casarse a futuro entre los 18 y 40 años, 26 es el número redondo e ideal para llevarlo a cabo con plenitud debido a que esos 22 de diferencia los habrás recorrido de manera perfecta con el objetivo de llegar a tomar la mejor decisión.
Si bien la “fascinante exploración sobre cómo podemos aplicar los algoritmos informáticos a nuestra vida diaria”, puede ayudarnos a resolver situaciones de la mejor forma posible según lo refieren ambos, también es cierto que la edad ideal o perfecta con miras a un matrimonio feliz, resulta relativa porque los gustos pueden transformarse, cambiar o generar variabilidad absoluta, y siguiendo la regla, terminar con el fracaso de la relación de pareja.