

“You” es una de las series más antiguas y controvertidas de Netflix. Desde 2018, Joe Goldberg, interpretado por Penn Badgley, ha intentando no sucumbir a sus instintos obsesivos hacia las mujeres, a quienes suele arrebatar la vida. Pero a quién quieren engañar: les encanta. Aunque sus actos sean enfermizos, muchos suscriptores están fascinados con el personaje. Prueba de ello, es que las cuatro temporadas anteriores superaron las 500 millones de horas de visualización. La última quinta temporada inicia con un protagonista completamente redimido, que luego vuelve a caer en contradicciones. ¿Acaso es posible redimir a este feminicida?
“You” es una de las series más antiguas y controvertidas de Netflix. Desde 2018, Joe Goldberg, interpretado por Penn Badgley, ha intentando no sucumbir a sus instintos obsesivos hacia las mujeres, a quienes suele arrebatar la vida. Pero a quién quieren engañar: les encanta. Aunque sus actos sean enfermizos, muchos suscriptores están fascinados con el personaje. Prueba de ello, es que las cuatro temporadas anteriores superaron las 500 millones de horas de visualización. La última quinta temporada inicia con un protagonista completamente redimido, que luego vuelve a caer en contradicciones. ¿Acaso es posible redimir a este feminicida?
La quinta temporada final regresa a sus orígenes. La justicia por Beck, la primera víctima de Joe, con la que comenzó esta historia hace ocho años, reaparece como motivación de uno de los personajes clave, Bronte (Madeline Brewer). Como mujeres antes no pudieron, Joe finalmente está acorralado por ella y por el escrutinio consecuente de su matrimonio con Kate (Charlotte Ritchie).
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El problema de Joe Goldberg: ¿víctima, verdugo, animal?

La gran pregunta que persigue a “You” desde su inicio es cómo contar una historia sobre un feminicida sin romantizarlo. Aunque su estilo narrativo es ingenioso, sobre todo por el uso de la voz en off para evidenciar la doble moral de Joe, la serie a veces cae en el error de suavizar sus crímenes.
El mismo Penn Badgley ha confesado que se identifica en ciertos aspectos con su personaje, y ser un depredador sexual es tan agotador como pensar en tu propia genética. “Él era yo. No soy él, pero él es yo, en cierto modo. No sé si tiene sentido”, dijo a Los Angeles Times.
Y lo es. Lo que hace humano a Joe, si acaso, es que no sabe lo que quiere. Pero esta última temporada ya no duda: matar le encanta.
La narrativa parece debatirse entre condenarlo o comprenderlo, lo que genera un argumento confuso. Joe se autoconvence de que merece redención y que ama a Kate, Bronte y las mujeres de su vida, debido a que desea protegerlas de los hombres malos (va, como si él no lo fuera). Sin embargo, al final ya no hay vuelta atrás. Su personaje es una crítica al macho manipulador y obsesivo, pero también una construcción que, al estar tan estéticamente cuidada, puede ser peligrosamente seductora. Por eso, si alguien se siente atraído por él, la serie lanza un mensaje inquietante: tal vez el verdadero monstruo esté del otro lado de la pantalla.
(Spoiler) Tal vez, por eso a las personas no les gustó el final. En la última escena, Joe lee el libro sobre crímenes de un hombre condenado a muerte, y después, explica la irracionalidad de las personas. Muchos fans le enviaban cartas diciendo “castígame”, “hazme tuya”, “protégeme”, su fino trato de las mujeres que asesinó. Luego, el personaje señala al público y le echa la culpa con otro “tal vez, el problema eres tú”, haciendo referencia al título en español de la serie “You”.
¿Eso significa que la sociedad es el problema de este demente? Realmente no se le redime, pues ya está en prisión pagando su pena, pero sus últimas palabras, tan simplistas como arriesgadas, son el argumento desproporcionado del equipo de guionistas encabezado por Sera Gamble y Greg Berlanti, sus creadores.
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Las mujeres de la temporada 5 de “You”

Uno de los mayores aciertos de esta última temporada son los personajes femeninos. Las gemelas millonarias, hermanas políticas de Kate, interpretadas por Anna Camp en un desafio actoral de ser dos personas, dan cabida al humor negro del que se vale la serie. Una de ellas está obsesionada con la culpabilidad del matrimonio perfecto entre Joe y su hermana. La otra, más sensible e igualmente fiera, esconde un secreto y se mantiene al margen del pleito familiar. En algún punto, se espera desesperadamente ver el final de las hermanas en la eterna jaula de vidrio de Joe.

La mirada indescifrable y trastornada de Penn Badgley también suma mucho a la parte graciosa de la serie, pero pongo la lupa en las mujeres del final. Las centrales son Kate y Bronte, quienes en diferentes niveles retan el control de Joe.

Kate representa el poder desde la complicidad. Ha sido testigo y encubridora de varios asesinatos, pero se convierte en un símbolo de cambio al prometer una educación distinta para Henry (Frankie DeMayo), el hijo de Joe, que parece heredar parte de su oscuridad.
Bronte, por su parte, es una pieza clave del rompecabezas: pelirroja, misteriosa, y con una inteligencia fría, le tiende una trampa al protagonista. Y con ello, hay una treta inteligente del guion para engañar al público de la serie cuando se descubre el verdadero objetivo de Bronte hacia Joe. A diferencia de otras mujeres que se obsesionaron con él, Bronte busca justicia. En el interín, cae en las garras del “príncipe azul”, feminicida, con escenas dulces y escalofriantes. Su historia es una especie de cierre emocional, porque es ella quien reabre el caso Beck, y es ella quien finalmente tiene la posibilidad de acabar con el monstruo.
Últimas palabras

A grandes rasgos, “You” se conjuga bien. Visualmente atractiva, musicalmente agradable (mucho electro y contemporánea). No hay una escena icónica, como el asesinato al tono de “I Like It” de Cardi B. Pero las actuaciones mejoran en cada temporada y la última ofrece una tonalidad nueva, de azul verdoso claustrofóbico, para reflejar el mayor momento de descontrol del personaje.
“You” juega con el contraste entre belleza y brutalidad, pero al prolongarse más de lo necesario, pierde fuerza. El final era obvio: Joe moría o iba a la cárcel, pero esperábamos que el trayecto sorprendiera aún más y no fuera como una conclusión obligada.
Está ese final de un asesino recibiendo su pena y luego culpando a la sociedad. ¿Somos responsables por consumir este tipo de historias? ¿Estamos romantizando a un asesino solo porque es guapo y tiene buen gusto en libros?
En la narración de voz de Joe, hemos escuchado tantas justificaciones a lo largo de los años, siempre intentando huir de sí mismo, racionalizar sus crímenes, llorar por sus traumas, meter el tema de su supuesta sensibilidad y el amor hacia las mujeres. Pero, aquí, por fin acepta lo que es: un asesino. “Ya no quiero ocultar quien soy”, dice en uno de los momentos más espeluznantes. Es perturbador que todavía haya quienes lo encuentran carismático, lo que convierte a la serie en un espejo incómodo de nuestros consumos emocionales. Tal vez, por eso, “You” ha sido el placer culposo de muchos.
Veredicto: Al fin ya no hay más de Joe Goldberg
La quinta temporada de “You” intenta cerrar todas sus líneas, pero ya el hilo estaba demasiado tensado. La incorporación de estrellas como Victoria Pedretti, Jenna Ortega, Charlotte Ritchie en sus cinco temporadas y el retorno inquebrantable de Penn Badgley como espía emocional de las mujeres son puntos altos, pero no suficientes para justificar un final tibio.
Si algo se sostiene hasta el final en esta serie, es su ritmo, extrañeza y humor negro. Aunque discutible, “You” logró mantener a muchos enganchados por años, con un protagonista detestable —el mejor trabajo del ex “Gossip Girl” (Bagdley) hasta ahora— y otros personajes interpretados por estrellas a las que quisiéramos volver a ver en más series. Algunos extrañarán a ese, una criatura siniestra que agotó al actor, pero algo de alivio hay en saber que ya no lo interpretará más.
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