Amarena se une al chef José del Castillo sorprendiendo con un desayuno criollo con codillo y lengua en un sábado especial
El sábado pasado el arte de Amarena se unió al sabor criollo de Isolina con un desayuno único junto al chef José del Castillo. Esto fue lo que sirvieron y asombró a su público.
La tendencia es crear una experiencia sorprendente y colectiva. Los restaurantes y cafeterías peruanas están ofreciendo un nuevo concepto colaborativo en donde distintos chefs se unen a las propuestas de sus colegas y logran una unión --por un día-- excepcional. Así pasó el sábado 7 de marzo en el local de la cafetería Amarena en Av. La Mar 438, Miraflores, a donde llegó una propuesta criolla, investigada y con historia, del chef José del Castillo de Isolina Taberna Peruana y La Red Restaurante, esta última vecina de Amarena en avenida La Mar.
La tendencia es crear una experiencia sorprendente y colectiva. Los restaurantes y cafeterías peruanas están ofreciendo un nuevo concepto colaborativo en donde distintos chefs se unen a las propuestas de sus colegas y logran una unión --por un día-- excepcional. Así pasó el sábado 7 de marzo en el local de la cafetería Amarena en Av. La Mar 438, Miraflores, a donde llegó una propuesta criolla, investigada y con historia, del chef José del Castillo de Isolina Taberna Peruana y La Red Restaurante, esta última vecina de Amarena en avenida La Mar.
José del Castillo y su equipo "invadieron" la cocina de Amarena con esos sabores abundantes de la taberna criolla adaptados a un formato desayuno.
La idea es pasarla bien y que los comensales disfruten un nuevo menú de la misma calidad a la que están acostumbrados y tener la oportunidad de conocer los sabores de las manos de Del Castillo. La propuesta llevó la fuerza del recetario peruano a formatos pensados para la mañana —platos y sánguches— manteniendo el carácter casero que distingue a Amarena. Las sorpresas llegaron en cada bocado.
El menú fue el siguiente, así nos lo cuenta Laura Tibaquira, chef de Amarena: “Nuestro fuerte son los desayunos y el brunch. En La Mar, José del Castillo, nuestro vecino, siempre ha sido un gran apoyo para nosotras desde que iniciamos, entonces la idea era poner su visión de desayuno criollo en el menú del evento”. Se sentaron a conversar, lluvia de ideas de aportes mutuos para equilibrar el estilo Amarena en una versión criolla.
El menú criollo de Amarena y José del Castillo.
/ Josefina Lamas
El menú tenía dos calentados, dos platos insignia de Isolina, cau-cau y seco de carne, servidos como para compartir. Después venían los sánguches con una onda bastante peruana, uno era de lengua (una de las estrellas del evento) y el otro de codillo muy suave y de sabor intenso, inolvidable. Otra opción era la sartén de morcilla, papitas y salsas andinas con huevo revuelto. La leche de tigre fue otra sorpresa, era pedida en todas las mesas. Como postre –también muy al estilo brunch– prepararon una tostada francesa con ingredientes peruanos como el copoazú.
Las bebidas no faltaron en este desayuno criollo. El pisco sour y chilcanos, de todas maneras destacaron en la carta, y otro especialmente preparado para la ocasión al que llamaron Reanimador, un refrescante coctel con Matacuy y el gin peruano Espía del Inca.
Con reservas y sin ellas, la gente llegó desde las 9 a. m. hasta pasar el mediodía.
/ Josefina Lamas
El encuentro se pensó como para grupos y así todos puedan probar el menú. Todo el local se llenó desde las 9 a. m. entre amigos y familias. Incluso, había quienes pidieron que algunos platos se queden en la carta de Amarena. Hasta pasando el mediodía continuó esta experiencia colaborativa bastante entretenida con los sabores inesperados de la unión de dos conceptos diferentes.
/ Josefina Lamas
Este formato de colaboraciones se repetirá en abril en el segundo local de Amarena ubicado en Bolognesi 506, Miraflores. Aquí se encontrarán con los chicos de Pasta, Janice Buraschi y Juan Manuel Umbert.