(Foto: Pixabay)
(Foto: Pixabay)
Por Lucero Yrigoyen

Poco a poco, y responsablemente, tenemos que ir retomando nuestras actividades cotidianas. Quizás notes que a tu perro ya se le hizo una costumbre tenerte todo el tiempo en casa y que le des mucha atención. Es decir, la cuarentena ha desarrollado un hiperapego o vínculo de dependencia excesiva contigo. Tu compañía se ha vuelto una necesidad para que se sienta bien y la exige con lloriqueos.