La miniserie "Hollywood" está ambientada en la era dorada de la industria estadounidense, años después de la Segunda Guerra Mundial.
La miniserie "Hollywood" está ambientada en la era dorada de la industria estadounidense, años después de la Segunda Guerra Mundial.
Juan Carlos Fangacio Arakaki

Redactor

juan.fangacio@comercio.com.pe

Del racismo imperante en la era dorada de Hollywood a los abusos sexuales cometidos por (y otros depredadores similares) solo hay unos cuantos pasos. Pasos que han ensuciado el Paseo de la Fama durante décadas, con denuncias de maltratos, explotación, complots, violaciones, asesinatos y más. Conocido es que la industria del cine estadounidense, que suele pintarse como un paraíso, ha terminado siendo infinidad de veces un auténtico infierno para quienes depositaron sus sueños en ella.

Eso lo sabe bien el productor Ryan Murphy, que hoy estrena en Netflix su más reciente ficción: “Hollywood”. Se trata de una miniserie ambientada en el corazón de la industria, poco después de la Segunda Guerra Mundial, y que sigue a unos aspirantes a estrellas que verán de cerca la realidad de la meca del cine. Los adelantos de la producción son prometedores, pues muestran el agridulce devenir de las jóvenes promesas dándose de cara contra un sistema despiadado, en el que el costo de la fama es altísimo y a veces inalcanzable.

Si bien los protagonistas son personajes ficticios, “Hollywood” incluye también apariciones de estrellas como Vivien Leigh, Rock Hudson o Anna May Wong. Además, no es la primera vez que Murphy explora el detrás de escena de los filmes clásicos: en el 2017 estrenó la serie “Feud”, que ficcionaliza la tensa relación entre Bette Davis y Joan Crawford (protagonizadas por Susan Sarandon y Jessica Lange) durante el rodaje de la cinta “What Ever Happened to Baby Jane?”, de 1962.

“Feud”, también creada por Ryan Murphy, ahondó en la relación entre Bette Davis (Susan Sarandon) y Joan Crawford (Jessica Lange).
“Feud”, también creada por Ryan Murphy, ahondó en la relación entre Bette Davis (Susan Sarandon) y Joan Crawford (Jessica Lange).

DETRÁS DE LA PANTALLA

Hollywood mismo se ha encargado de revelar los males alojados en sus propias entrañas. Una de las primeras en hacerlo fue la cinta “Sunset Boulevard” (1950), dirigida por Billy Wilder, sobre una antigua estrella del cine mudo, Norma Desmond (Gloria Swanson), que debe lidiar con su deseo de aferrarse a la fama y con algunos atisbos de demencia. Un extraordinario relato de decadencia y de la ferocidad de la industria.

Más recientemente, “La La Land” (2016) retrató las aspiraciones de una actriz y un pianista de jazz que buscan hacerse espacio en un escenario hollywoodense en extremo competitivo. Contada en clave de musical, la cinta de Damien Chazelle posee el vuelo onírico de quienes anhelan oportunidades en el mundo del cine. Por su parte, “Había una vez en Hollywood” (2019) de Quentin Tarantino, se apropia de la tragedia real de la modelo y actriz Sharon Tate (asesinada por la secta de Charles Manson) para construir una historia sobre sueños rotos y apariencias, aunque con el habitual humor negro del director.

Más crueles (y por ende verosímiles) son dos películas de directores consagrados: “Mulholland Drive” (2001) de David Lynch, una verdadera pesadilla sobre cómo Hollywood puede devorar emocional y psicológicamente a una actriz; y “Maps to the Stars” (2014) de David Cronenberg, que ahonda en los problemas de dos estrellas del mundo del entretenimiento, plagado de traumas, filias y adicciones. Si del rostro más ingrato de Hollywood se trata, estas dos películas lo muestran a la perfección.

"Mulholland Drive", de David Lynch, un retrato honesto del Hollywood más despiadado.
"Mulholland Drive", de David Lynch, un retrato honesto del Hollywood más despiadado.

EN LA TV

La ficción televisiva también se ha encargado de hurgar en los secretos más oscuros de Hollywood. Para destacar es el caso de “Entourage” (2004-2011), que a lo largo de ocho temporadas siguió la historia de un joven actor, Vincent Chase (Adrian Grenier), quien protagoniza su primera película y decide llevar a sus amigos a Los Ángeles para que lo acompañen en el camino al estrellato. Una premisa simple, pero que despliega una serie de idas y venidas con el ‘star system’ como telón de fondo.

Por su parte, la serie animada “BoJack Horseman” (2014-2020) puede considerase una de las más afiladas sátiras hollywoodenses, al contar la historia de un guionista (un caballo antropomorfo) que se enfrenta a la frivolidad, la depresión y el fracaso dentro de “Hollywoo”, obvia parodia del barrio californiano.

¿Cómo luciría el Hollywood de hoy si sus perversas dinámicas se hubiesen derribado en el pasado? Pregunta de difícil respuesta, pero que se plantea la serie de Murphy que debuta hoy. Nunca es tarde para seguir soñando.

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