Fue la musa del progresismo local. La madrina caviar de modales barranquinos. La tía regia.
Fue la musa del progresismo local. La madrina caviar de modales barranquinos. La tía regia.
Hace catorce años, Susana Villarán llegó a la Alcaldía como la gran promesa de la izquierda moderna. Amiga de los artistas, enemiga de Castañeda y protagonista de un video donde prometía no fregarla. La fregó igual.
La esperanza de la chalina verde terminó en decepción. Para decirle No a la Revocatoria le dijo sí a los aportes de campaña de Odebrecht y OAS. De hecho, según la Fiscalía, fueron más de diez millones de dólares los que recibió de las constructoras brasileñas.
Investigada y tras años de espera por un juicio, no fue una confesión la que la expuso de nuevo, sino una imagen de televisión: “Panorama” mostró a Villarán tomando sol en una piscina de Lurín. Mientras otros aguardaban sus procesos con grilletes, ella lo hacía con bronceador.
Pero el descanso acabó: el juicio oral ya tiene fecha, hora y lugar. Como anuncia la nota de Víctor Reyes en El Comercio, más de 500 testigos pasarán por la sala del Poder Judicial. Tiempo suficiente para revisar cómo aquella zurda de oro terminó, irónicamente, manchada por la plata.