La discusión mediática sobre la TUUA de transferencia es un ejemplo claro e inequívoco de cómo impacta la rotación de autoridades a las negociaciones entre el sector público y el privado. Dado que el señor César Sandoval, hasta hace apenas dos semanas titular del MTC renunció tras la vacancia de Dina Boluarte, el flamante nuevo ministro de esta cartera, Aldo Prieto, todavía no se termina de acomodar el fajín ni empapar de los temas del sector, y ya tiene su primer –dirían algunos– incendio. Y es que, las negociaciones sobre la TUUA de transferencia estaban, al menos, avanzadas, y ahora han vuelto a foja cero.
Sí resalta la prudencia de la cartera ministerial, que ha preferido el silencio y las reuniones a puertas cerradas para entender la situación antes que brindar una respuesta apresurada. Al cierre de esta columna, la cartera anunció el aplazamiento del cobro de la TUUA a vuelos de conexión internacional hasta diciembre y comentó que negociaba con LAP la eliminación del cobro de la tarifa de vuelos domésticos.
Aunque a simple vista pueda parecer que se trata de un intríngulis entre las aerolíneas y LAP, concesionario del Jorge Chávez, en realidad quienes deben decidir el destino del cobro de esta tarifa son, únicamente, el MTC y LAP. Ahora, sí es cierto que el anuncio de los cierres de algunas rutas aviva la urgencia de resolver el tema. De hecho, el CEO de LAP, Juan José Salmón, ha comentado que se trataría de una estrategia para generar presión. Si eso fuera cierto, no por eso la situación es menos real o falsa. Las propias aerolíneas, Latam y Sky, se jugarían su reputación pública si en unos meses la TUUA –tanto para vuelos domésticos como de conexión internacional– se cobra y se reanudaran los tramos en cuestión.
Nadie que defienda la seguridad jurídica en el país podría estar en contra de que LAP comience a cobrar la TUUA de transferencia, porque dicha tarifa fue incluida en la adenda 6 del contrato de concesión en marzo del 2013, hace 12 años (durante el gobierno de Ollanta Humala, cuando el titular de la cartera era Carlos Paredes). Pero si existe una afectación financiera y de competitividad, la resolución de esta discusión está en el diálogo público-privado que siempre se reclama. Practiquémoslo.