Por Abby Ardiles

Un equipo de este Diario recorrió diversos puntos de la capital donde se han registrado casos de extorsión, atentados y sicariato vinculados a organizaciones criminales. En esas zonas, se constató que a pesar del estado de emergencia la presencia policial es nula y la mayoría de negocios operan a puertas cerradas o detrás de rejas reforzadas, no solo para evitar robos, sino principalmente para impedir el ingreso de los extorsionadores.