La golondrina de la tempestad de collar viaja durante las noches para protegerse de los depredadores, pero las luces de la ciudad la desorientan y muchas pierden en el rumbo. (Marela Carrasco)
La golondrina de la tempestad de collar viaja durante las noches para protegerse de los depredadores, pero las luces de la ciudad la desorientan y muchas pierden en el rumbo. (Marela Carrasco)
Por Gladys Pereyra Colchado

Durante las noches entre abril y julio, un ave que no cabe en la palma de la mano emprende su primer viaje fuera del nido. Guiada por la luna y las estrellas, recorre kilómetros para llegar al mar e iniciar su vida en su hábitat natural. Lo hace en la oscuridad para protegerse de los predadores, pero se topa con una amenaza mayor: la ciudad.