PerúPiense en una forma de exterminar roedores y con seguridad ya se ha intentado en Nueva York. Veneno, trampas, hielo seco, perros cazadores, dispositivos de ahogamiento. Los esfuerzos han sido titánicos, pero las ratas siguen ahí. Se desplazan tranquilas, casi desafiantes, con la confianza que da haber sobrevivido por cientos de años a innumerables intentos de exterminio. Según “The New York Times”, autoridades y vecinos llevan más de 350 años intentando acabar con la plaga más reconocible de la ciudad.
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Pero ahora el esfuerzo ya no se centra en la forma de exterminio, sino en el exterminador. Eric Adams, alcalde de la metrópoli y enemigo declarado de estos roedores, anunció a inicios de diciembre la búsqueda de un “director de mitigación de roedores”, cargo que rápidamente fue bautizado en la prensa como “zar antirratas”.
“Si usted tiene el espíritu, la determinación y el instinto asesino necesarios para luchar contra la implacable población de ratas de Nueva York, entonces el trabajo de sus sueños lo espera”, escribió Adams en Twitter.
There’s NOTHING I hate more than rats.
— Mayor Eric Adams (@NYCMayor) December 1, 2022
If you have the drive, determination, and killer instinct needed to fight New York City’s relentless rat population — then your dream job awaits.
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Es un trabajo serio y el sueldo lo demuestra: entre 120.000 y 170.000 dólares anuales por enfrentar a las ratas de la Gran Manzana, que, como se lee en la oferta de empleo, son astutas, voraces y prolíficas. “Son conocidas por su legendaria capacidad para sobrevivir, pero no gobiernan la ciudad. Nosotros lo hacemos”, dice el lema de la campaña, aunque muchos residentes no están tan seguros de ello.
Convivencia difícil
Los roedores son un severo problema de salud pública en Nueva York, donde se suele decir que hay tantas ratas como humanos (8,5 millones de habitantes). Y el problema va en aumento. Varios informes oficiales apuntan que la situación ha empeorado desde el inicio de la pandemia de COVID-19.
César Fernández-Chávez, peruano residente en el centro de Manhattan, caminaba hace unos días por la calle cuando encontró una caja llena de ratas. “Las ratas siempre han estado en las calles, el metro, los basureros, pero en los últimos años la cantidad ha aumentado mucho. Tengo que hacer ruido si paso por una vereda angosta y hay bolsas de basura para evitar que salgan”, comenta.
Hace unos años, “horribles episodios” con estos animales hicieron que dejara el costoso departamento que alquilaba en el corazón de la Gran Manzana. “Trajeron un exterminador, pero no funcionó. Estaban en todos lados, llegó un punto en que dije ‘ya tuve suficiente’. Rompí mi contrato de alquiler y salí de ahí porque no vivía en paz”.
Everyone who knows me knows one thing: I hate rats.
— Mayor Eric Adams (@NYCMayor) October 17, 2022
Thanks to the team at @NYCSanitation, we’re going to keep our city squeaky clean. pic.twitter.com/I2vIduFnlx
Basura y pesimismo
Carolina del Pilar Rivera, quien vive en Manhattan y es mánager de restaurante y bar en un hotel, comenta que durante la pandemia la mayoría de restaurantes tuvo que construir sus locales en espacios exteriores, lo que atrajo más roedores en busca de comida. “Hace un tiempo trabajé en un restaurante en Times Square que se construyó afuera y cada vez que sentábamos a la gente teníamos que pisar muy fuerte para asegurarnos de que no hubiera ratas”, recuerda.
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La basura en las calles es clave en el problema. Por eso, la ciudad ha aprobado este año normas para reducir el tiempo que la basura puede permanecer a la intemperie y otras medidas que incluyen multas. Pese a ello, prima el pesimismo.
Abdullah Ayasun, periodista radicado en la ciudad, afirma que el problema está enquistado. “Hay muchos restaurantes y tiendas. Y las ratas se alimentan de la basura de fuera. No me hago ilusiones. Incluso si pones a un mago de la tecnología a cargo, no veo cómo esto podría ser resuelto de manera rápida. Es difícil”, apunta.
Rivera asegura que, lamentablemente, las ratas parecen ser un símbolo para la ciudad. “Así como la basura y los diferentes tipos de olores que tiene Nueva York, pero, aun así, sigue siendo una de las mejores ciudades del mundo”.
Saby Bravo, diseñadora gráfica que vivió en Harlem por más de 5 años
El problema de las ratas es mayor en el metro y cuando caminas por las calles de noche porque todas salen, principalmente de los lugares donde hay basura. Por ejemplo, la mayoría de personas tienen su basura adentro de sus casas y la sacan cuando viene el camión de la basura, pero algunos comercios y restaurantes tienen la basura casi entre la vereda y la pista. Tú pasas por ahí y tienes que pisar fuerte en el piso para que se asusten y no salgan. En Central Park cuando anochece las ratas empiezan a salir. Las ratas de Nueva York no tienen miedo.

NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

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