Treinta años después, Latinoamérica es una región donde la democracia es más estable, aunque con notorias excepciones como Venezuela. AFP / NELSON ALMEIDA
Treinta años después, Latinoamérica es una región donde la democracia es más estable, aunque con notorias excepciones como Venezuela. AFP / NELSON ALMEIDA
/ NELSON ALMEIDA

El fin de largas dictaduras militares, un notorio auge de los homicidios, mayor desigualdad entre ricos y pobres, transformaciones en el sistema de partidos políticos, reformas constitucionales, nacimiento y crecimiento de grandes empresas, escandalosos episodios de corrupción, una guerra al narcotráfico que tuvo más derrotas que victorias y una incipiente agenda de derechos en varios países.