El subsidio al diesel que está dando el Gobierno parece una mejor alternativa que reactivar el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), pero todo depende de cuánto dure. Cuando el FEPC fue desactivado había acumulado más de S/18,000 millones de pérdidas. Según el Gobierno, el subsidio costará solamente S/105 millones, una cifra que es difícil de reconciliar con los cuatro millones de galones de diesel que consumimos diariamente. A S/4 por galón, son S/1,440 millones en 90 días. Si se mantuviera por tres o cuatro años, que no son nada comparados con lo que duró el FEPC, podría terminar costando más que éste.
El subsidio al diesel que está dando el Gobierno parece una mejor alternativa que reactivar el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), pero todo depende de cuánto dure. Cuando el FEPC fue desactivado había acumulado más de S/18,000 millones de pérdidas. Según el Gobierno, el subsidio costará solamente S/105 millones, una cifra que es difícil de reconciliar con los cuatro millones de galones de diesel que consumimos diariamente. A S/4 por galón, son S/1,440 millones en 90 días. Si se mantuviera por tres o cuatro años, que no son nada comparados con lo que duró el FEPC, podría terminar costando más que éste.
No es imposible que el precio del diesel se mantenga alto por los próximos tres o cuatro años. La guerra en el Golfo Pérsico puede terminar en cualquier momento, pero el alza del precio del diesel no se debe exclusivamente a las dificultades para cruzar el estrecho de Ormuz, sino a la destrucción de una parte de la capacidad de refinación tanto en Irán como en Rusia. Mientras esa capacidad no se reponga, la producción de diesel compite por un lugar en las refinerías con la gasolina y el combustible de aviación. El Financial Times reporta que la diferencia de precio entre un barril de diesel y un barril de crudo –el “crack spread”, como la llaman– ha subido de US$20 a US$90, mucho más de lo que ha subido el crudo. Esa es la explicación principal del aumento del diesel dentro y fuera del Perú.
¿Cuánto tardará en reponerse la capacidad de refinación? Los ingenieros sabrán mejor que este economista. Pero los mercados tienen otra vía de adaptación a la escasez temporal o permanente de un producto, que es la sustitución. Por poner un solo ejemplo cercano a la materia, la disminución del suministro de gas ruso, a raíz de la guerra en Ucrania, no causó los estragos que se temía a la economía europea porque rápidamente fue sustituido por gas natural licuado norteamericano.
El verdadero costo del subsidio para la economía no es el costo para el fisco, sea S/105 millones o S/1,440 millones; eso es simplemente una transferencia de un bolsillo a otro. El verdadero costo es aquel que el subsidio nos evita confrontar: el de seguir usando la misma cantidad de diesel, en lugar de otros combustibles más baratos; el de postergar el reemplazo de una flota ineficiente; o el de subirnos al transporte público para viajes que podríamos evitar.